Santiagueñazo: a 25 años de un estallido (Última parte)

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Texto 2

CAPITULO V

 

Los Planes de Ajuste y la destrucción de las economías del interior. Los hombres del Presidente y del Ministro.

 

ANTES Y EL DESPUES DEL SANTIAGUEÑAZO.

               

                No tengo ninguna duda que para el Gobierno Nacional y también para todos los argentinos habrá  un “antes” y un “después” del “Santiagueñazo”. Un “antes” y un “después” del 16 de diciembre de 1993.

                El gobierno podrá  desarrollar mil interpretaciones, buscar mil hipótesis sobre el porqué del estallido social en Santiago del Estero.

Como la interpretación más común  de que actuaron “activistas”, y “subversivos” o ” infiltrados”, que aprovecharon la bronca del pueblo por la falta de pago de tres meses de salarios y las disparidades entre los sueldos de los funcionarios.

                Todas estas hipótesis pretenden  minimizar o  circunscribir el hecho a un fenómeno local que estalló justamente, según  esta última  interpretación interesada, porque no se   aplicó el” ajuste” o la “reforma del estado” o para emplear una terminología en boga no se  realizó la “modernización del estado” .-

                Pero el gobierno nacional, por más que se empeñe, no conseguir  que los argentinos y de manera especial los santiagueños olvidemos  lo que el 16 de diciembre aconteció y que se vio reflejado en los aparatos televisivos y los distintos medios de difusión que difundieron el “santiagueñazo” por todo el país y por todo el mundo.

                “TENEMOS HAMBRE….POR FAVOR DIGAN ESO…SOMOS POBRES Y TENEMOS HAMBRE..MUCHA HAMBRE…”clamaba un manifestante a cara descubierta, sin ningún temor a mostrarse por la televisión nacional, mientras el telón de fondo, como decorado, eran  las llamas que devoraban la Casa de Gobierno abandonada por sus autoridades.

                El estallido social que aconteció en la provincia de Santiago del Estero podía haber ocurrido  en cualquiera de las provincias argentinas donde había  HAMBRE y por supuesto aún lo hay.

                Una semana antes que en Santiago, en La Rioja hubo manifestaciones populares de los empleados públicos  con cacerolazos y todo tipo de gritos e insultos contra el presidente Menem, su Ministro de Economía y el actual gobernador riojano.

                Estas exteriorizaciones de los riojanos sirvieron para impedir la sanción  de una ley de “ajuste”  con cesantías masivas para 10.000 empleados públicos propugnada por la actual conducción económica nacional.

                En el año 1990 los Jujeños protagonizaron una revuelta popular con palos, elementos contundentes y antorchas, cerrando los puentes y vías de acceso a la capital del norte y, pidiendo la renuncia del gobernador De Aparici, en medio de una gran crisis provincial.(1)

                El ex-gobernador de la “tacita de plata” se escapó en avión a la Capital Federal, en un episodio que los diarios del país no reflejaron en su gran importancia. El jujeño tuvo mejor suerte que su colega santiagueño que sólo pudo ascender a la autobomba del cuerpo de bomberos, escapando de la Casa de Gobierno a punto de ser tomada e incendiada por los manifestantes y se  refugió en la sede de la Policía, único lugar seguro para él en la provincia.

                En el Chaco la movilización popular consiguió ,al igual que en La Rioja, que se suspendiera la planeada cesantía de más de diez mil trabajadores.

                O sea que en todos los casos donde hubo manifestaciones de protesta popular se estaba ya aplicando el “ajuste”,aunque el gobierno pretenda negarlo o ocultarlo.

                Es que desde mediados de los años 1970 hasta la actualidad, todas las políticas económicas que se aplicaron en el país, y también en gran parte de América Latina, fueron políticas de “AJUSTE” que respondieron, con ligeras variantes a un esquema neo-liberal-monetarista.

                Cavallo, en última instancia, es la etapa superadora de Martínez de Hoz y de Sourouille que instrumentaron políticas destinadas a  garantizar “…….el libre funcionamiento del mercado…….Eliminar el excesivo intervencionismo estatal” y el “déficit fiscal”. De esta forma se podría controlar las “alzas salariales” y se impulsaba la salvadora y bien amada “apertura económica hacia el exterior”.

                Política que, supuestamente, para los tecnócratas de Harvard, para los empleados del FMI y los Bancos Extranjeros, estaba triunfando en todas partes, sobretodo a partir de la caída del muro de Berlín y la atomización de la ex Unión Soviética.

                “A estas políticas se agregan los inevitables ajustes estructurales (privatizaciones, capitalización de la deuda externa, liberalización plena de los mercados y la  “flexibilización del mercado laboral”) medidas impuestas por el FMI y el Banco Mundial  necesarias para controlar el proceso inflacionario, impulsar el crecimiento económico y de paso, garantizarles a los acreedores el pago de la deuda externa…”(2).

                Como consecuencia de esta política se ha producido un “desguace del Estado” y una concentración económica gigantesca, en mano de un puñado de grandes grupos económicos que se han adjudicado la mayoría de los activos públicos privatizados vergonzosamente.

                Y estos grupos no sólo se afianzaron en sus sectores tradicionales, sino que se extendieron a nuevas ramas de la economía(3)

                Al igual que en la ‚poca de Martínez de Hoz el gobierno nacional respira un aire triunfal. Al Gore, el vicepresidente norteamericano en su visita a Argentina, el 22 de marzo del corriente año, para presionar a nuestro país por la Ley de Medicamentos, alagaba a Menem con el rótulo de  “líder de América Latina”.

                Y Menem, Cavallo y sus amigos, de esta forma se sienten reconfortados y realmente creen que “hemos ingresado al primer mundo”,gracias al “milagro argentino”.

                Por supuesto que para ello ayuda una oposición radical que a través de Alfonsín, cuatro días antes del 16 de diciembre, firmaba en Olivos un Pacto de Entendimiento con el partido gobernante para reformar la Constitución y posibilitar la reelección del presidente Menem.

                La mayoría de los economistas radicales elogian el programa de estabilidad y por supuesto están de acuerdo con el ajuste.  

                Cuestionan la metodología y la profundidad del mismo. Pero no pueden olvidar que ellos fueron los precursores o los continuadores de este plan iniciado en el año 1976 por Martínez de Hoz. Es por eso que no es casual que Krieger Vasena, Alzogaray, el propio Martínez de Hoz, y  los principales economistas radicales apoyan al plan Cavallo, con ligeras variantes. 

                Sin embargo el incremento de los niveles de pobreza, que es imposible disimular, sobretodo en el interior, y en el Gran Buenos Aires y el Gran Rosario, demuestra el resultado de esta política que ha dejado librado a la “buena de Dios” la economía de las provincias argentinas, para muchos “inviables”, constituidas con anterioridad a la Nación.

                              

LOS NUMEROS DEL AJUSTE Y DEL EMPOBRECIMIENTO

               

Es necesario dar algunos números y estadísticas de la provincia de Santiago del Estero, que con ligeras variantes se asimila a las de casi todas las provincias argentinas.

                De acuerdo al último censo realizado en 1991,Santiago del Estero totalizaba una población de 672.301 habitantes, lo que representaba el 2% del total nacional.

                Los rasgos más llamativos que caracterizan a la población santiagueña son: a)Bajos índices de crecimiento demográfico a través del tiempo conjuntamente con los procesos migratorios de sus habitantes. b)Alto porcentaje de población rural que aún conserva(40%),siendo la provincia de mayor porcentaje.

                Pese a este alto porcentaje de población rural el 45% de la población se encuentra en dos departamentos, la capital y La Banda. Estos últimos sólo representan, a la vez, el 4% de la superficie total de la provincia.

                Con respecto a la actividad económica es una de las mas estancadas y menos desarrolladas del país. En términos de producto Bruto se percibe muy claramente la gran caída en los últimos años de la economía provincial. EL PBG total de Santiago del Estero cayo en la última década un 15,7% mientas que el PBG per capita disminuyó en el mismo período un 25,4%.

                En cuanto a la participación sectorial dentro del PBG provincial se nota claramente el enorme peso que ejerce el sector público dentro de las actividades terciarias, ya que estas constituyen alrededor del 75% del Producto provincial. Este porcentaje ha venido incrementándose en las últimas décadas, ya que en 1970 y en 1980 era del 60% y del 73%,respectivamente.

                Hay un casi inexistente desarrollo industrial y una gran precariedad de la estructura productiva primaria. Entre ambos se reparten el 25% restante con un escaso 5% en Industria y un 20% de la actividad rural. (4).

                Como podemos apreciar el peso del sector público en la economía deprimida de la provincia es determinante.

                              

LOS EMPLEADOS PUBLICOS Y SUS CULPAS

               

El presidente Menem, que se encontraba  en el Vaticano recibiendo una condecoración, sorprendido por los hechos de diciembre en Santiago del Estero, declaraba que  “…….no puede ser que en la provincia de Santiago del Estero existan tantos empleados públicos que no producen…..”

                El crecimiento de los empleados públicos fue también una consecuencia de la misma política del Menemismo que considera a cada uno de los comicios que se realizan como una necesidad de  “ratificación” del pueblo argentino a esta política.

                Hay que ganar las elecciones a cualquier costa. Ese es el precio que se les impone a los gobernadores provinciales, para que sea una provincia “bien administrada” y “viable” y sobretodo era necesario ganar la elección del 3 de  octubre de 1993, donde estaba en juego nada menos que la “reelección presidencial”.

                De allí, que el llamado “clientelismo político” fenómeno histórico argentino, y dentro de éste el nombramiento en cargo público es uno de los caminos más usados y el más fácil para mantener una relación semi-feudal, patriarcal, entre los elegidores y elegidos. “Yo te doy un puesto publico y vos me das tu voto y el de tu familia”.

                Un informe del mismo Ministerio de Economía de la Nación afirmaba que el déficit de las provincias creció de 800 a 1.500 millones de pesos, por los gastos previos a los comicios del 3 de octubre de 1993. Pero la inversión pública real del conjunto de las provincias, que en 1983 era de 4.500 millones de dólares cae en 1990 a los 2.125 millones, menos de la mitad.(5)

                En Santiago del Estero, por ejemplo, se afirma que durante este último proceso electoral, cuando ya la ciudad ardía por las protestas de los docentes, jubilados, viales, empleados públicos, etc, los empleados públicos crecieron de 31.000 a 40.000 agentes, en un intento postrero para revertir las estadísticas que daban como cómodos triunfadores al radicalismo de Jose Zavalía.

                Y también en este período hubo aumentos salariales para los sectores jerárquicos (jueces, funcionarios, etc.) que no tenían el correspondiente respaldo financiero.

                Y este aumento de los empleados públicos y su incidencia en las economías provinciales no ha sido patrimonio exclusivo de Santiago del Estero.

                Entre 1983 y 1992 Catamarca elevó el número de los empleados públicos en el 87%. La Rioja(administrada en gran parte del período por el presidente Menem) en un 100%;Santa Cruz en un 90%;Corrientes en un 55%;el Chaco en 43% y Santiago del Estero, en un “modesto”50 %. Estos porcentajes se daban en las provincias “pobres”,mientras que las provincias ricas no se quedaron muy a la zaga: en  Córdoba 32%. Santa Fe 38%; y Buenos Aires en 65,2%.(6)

                Los gastos de las provincias aumentaron notablemente en los últimos diez años, como consecuencia del “subsidio de desempleo” que significa el empleo público, ante el creciente proceso de desindustrialización y la ausencia total de fuentes de trabajo.

                A ello hay que agregarle la transferencia compulsiva de los servicios de educación y de salud por parte de la nación. El financiamiento de estos mayores gastos fue soportado por el contribuyente nacional, a través de la coparticipación y del contribuyente provincial por el incremento de los “recursos propios” de las provincias.

                Pero las cuentas para el equipo económico no ” cierran”.-La deuda externa pública, luego de vender la casi totalidad de los activos públicos, est  en el mismo nivel de hace dos años. Sesenta mil millones de dólares incluyendo las privatizaciones y las entregas de títulos.

                El balance comercial es deficitario en cerca de 3,700.000 millones de dólares para 1993. Y bastó un “estornudo”, una leve suba en los intereses de los Estados Unidos, para que tengamos una baja de gran magnitud en las acciones de la Bolsa argentina no conocidas anteriormente, ni en las ‚pocas de las crisis de 1890.

                Como bien dice Daniel Mushnik : “…..Todo este ajuste, con sus penosas consecuencias sociales, está impulsado por los banqueros e instituciones acreedoras internacionales, que pretenden cobrar sus acreencias.-El ajuste no responde , así a un desenvolvimiento de las fuerzas productivas del país, sino a la marcha de los balances contables de los bancos acreedores. Las privatizaciones indiscriminadas, vendidas al mejor postor, como un remate, sin compromisos de inversión por parte de los adjudicatarios, es una manifestación de que detrás de ellas no hay un impulso de crecimiento económico…”..la concentración de la riqueza posibilitó la buena vida en una isla, donde no hay demasiado espacio y el consumo se iguala al del primer mundo. El resto de las islas son pobres o extremadamente desamparadas o semihundidas. El país esta desunido, desintegrado. El país se parece a un espejo roto. Cada sector cree mirar la realidad a partir del pequeño espejito que le quedó y se conforma con ello……”(7)

                Coincido con este autor  que  existe una isla de cinco millones de argentinos y que se han visto beneficiados de esta política económica impuesta desde el exterior. Esta minoría privilegiada  viven como en el primer mundo, beneficiándose de la “plata dulce”, de los autos importados, de los viajes al exterior y del aparato del poder. Y treinta millones restantes que se alojan en las “islas desamparadas y semihundidas”,aunque el gobierno pretenda ocultar la existencia de esta pobreza.

                SOMOS POBRES…TENEMOS HAMBRE…DIGANLE A MENEM QUE YO SOY UNA DE LAS ACTIVISTAS…..manifestaba un ama de casa al lado de su esposo empleado público cesanteado por el ajuste el  16 de diciembre, como una muestra dramática de los abandonados “isleños””del interior de Argentina. 

               

EL PACTO FISCAL: OTRA VUELTA DE TUERCA CONTRA LAS PROVINCIAS

               

La Rioja con el “riojanazo” y Santiago del Estero, con el “santiagueñazo”,también expresaron su repudio al Pacto Fiscal firmado por La Nación y las Provincias en el mes de agosto de 1993.

                Merced a este pacto el Estado Nacional se apropió de un 15% de los impuestos de coparticipación federal que les correspondía a las provincias con el pretexto de destinarlos al régimen de previsión social.-

                Producto de este “acuerdo” casi compulsivo, entre septiembre de 1992 y octubre de 1993,el Estado Nacional le retuvo a las provincias nada menos que 3.500 millones de dólares.(8)

                Este dinero no va al sistema previsional sino a pagar los intereses de la deuda externa y como reserva para financiar los déficit que generar  la “jubilación privada”.

                Por este Pacto una vez eliminadas las transferencias del Banco Central a los Bancos Provinciales y transferidos casi mil millones de dólares anuales de gastos educativos, de salud y de transporte, las provincias debían eliminar o rebajar tributos, lo cual aumentaría la crónica dependencia de los recursos coparticipables que les gira la Nación.

                Las provincias habían aumentado sus gastos de personal en un 65%,pero con la inclusión de la transferencia de servicios de la Nación a las Provincias, se vieron obligadas a aumentar sus impuestos propios en un 82% desde 1991. Los gobernadores provinciales aplicaron más “impuestazos” que el Estado Nacional, también con impuestos al consumo.

Es decir, y resumiendo, el único modo de equilibrar las cuentas provinciales se lograba con la cesantía de los empleados públicos que van forzosamente a la calle, mejor dicho a la desocupación total, a la miseria, por la inexistencia de la actividad privada en las provincias que pudiera absorber esa desocupación.

                El ejemplo mas notorio lo tenemos en los casos de SOMISA((SAN NICOLAS),en ALUAR, en la Patagonia, con el cierre de HIPASAM Y OTRAS FABRICAS que gozaban de un régimen especial; en Jujuy con Altos Hornos Zapla, etc. Los despidos acarrearon la desocupación porque la actividad privada no pudo absorber el alto número de desocupados, que en algunos casos daban vida a toda una población.

                Estos son algunos de los    casos más típicos de “reforma del Estado”,como en San Nicolás, que con el producto de las indemnizaciones los ex-metalúrgicos instalaron cientos de Kioskos, en una ciudad que languidece o terminaron como remiseros o cuentapropistas.

                También las “cuentas cerrarían” con  rebajas de los sueldos ya miserables en la Administración. Y deben caer las provincias en las famosas “privatizaciones” , donde por supuesto se entregarían a los ex- contratistas privados del Estado, los servicios rentables, quedando en manos de las mismas los deficitarios.

                Los Bancos Provinciales, el Monopolio del Juego, algunas privatizaciones municipales que sean rentables, son presas codiciadas por los “privatistas”,que se enriquecieron con el Estado mal “administrador” y  “gigante” en las provincias empobrecidas.

                Fernando Lobo, el  gobernador santiagueño ,que pretendió ” lavarse las manos” en su corresponsabilidad del estallido social del 16 de diciembre, como vicegobernador de la provincia en ejercicio del Poder Ejecutivo, firmaba eufórico el Pacto Federal asegurando que la provincia :”se vera sumamente beneficiada”(10)

                El entonces gobernador Mujica bendecía este acuerdo, agradeciéndole al Señor de Mailín, como era su costumbre, desde los Estados Unidos donde se encontraba presidiendo una delegación oficial integrada por miembros de su gabinete, diputados y empresarios locales ….”respondiendo a la elaboración de un programa de desarrollo de las inversiones en Santiago del Estero.”(11)

                El Senador Carlos Juárez, tampoco abrió la boca para denunciar el pacto fiscal, estaba muy ocupado preparando y aceitando la maquinaria electoral a utilizar en las elecciones del 3 de octubre de 1993..”,para salvar a la provincia” porque….”todo ha quedado destruído, escombros en todas partes, en todas las áreas de la administración pública, por un gobierno que defraudó la esperanza de los peronistas y estafó la voluntad popular…”

                Declaraciones insólitas contra su “nuevo” socio el gobernador Mujica ya que desde hacía cuatro meses se encontraba co gobernando la provincia gracias a un pacto firmado y arreglado  por el ex-Ministro del Interior Gustavo Beliz, para unificar al peronismo en vista de las elecciones de octubre de 1993.

                Para ello Juárez contaba  en el gobierno, gracias a este pacto, con Angel Bagli, Ministro de Gobierno ,presidente del partido Justicialista; Miguel Angel Barchini, Ministro de Salud Pública y Francisco Cavallotti en Bienestar Social y por supuesto casi todo el aparato electoral del Gobierno Provincial en el interior.(delegados departamentales, intendentes, etc).

                El veterano caudillo justicialista nominaba en primer lugar como diputada nacional a su señora esposa, Mercedes,”Nina”, Aragonés de Juárez, presidenta  de la rama femenina y también a la cabeza de los candidatos a diputados provinciales a sus “incondicionales” compañeros que se disputaban a “tambor batiente”, el favor del líder o su señora esposa para la designación en un cargo electivo.  

                Aunque sobre este último punto no podía quedarse tranquilo, teniendo en cuenta la” patada histórica” de su ex-ministro Cesar Iturre, y otros tantos legisladores y funcionarios, muchos de los cuales volvían arrepentidos al redil bajando la cabeza.

                Porque, aunque pareciera mentira para muchos, “Juárez había vuelto”, más locuaz que nunca, luego de sus derrotas anteriores electorales.

                Por otra parte el “iturrismo” en la provincia, ingresaba en un paulatino desgaste y en un evidente “cono de sombra”,aunque conservaba su poder en la Legislatura y en algunos lugares del Concejo Deliberante de la Capital y el interior.

                La oposición radical unificada en torno a José Zavalía saboreaba ya las mieles del triunfo del 3 de octubre de 1993,sobretodo por la determinación del ex-gobernador Cesar Iturre de marchar por separado del partido Justicialista, con su partido  de la Corriente Renovadora.

                El peronismo desunido ,no era rival para el radicalismo, con el aparato de gobierno de  dos intendencias poderosas como son la Capital y La Banda, que representan casi un 40 % del electorado. Solo un milagro podía hacer revertir las tendencias en favor del radicalismo que contrastaban con las encuestas del país.

                Con respecto al pacto fiscal, solamente se escuchó la voz solitaria del diputado nacional por el radicalismo, Dr. Javier Meneguini, cuñado de José Zavalía, que posteriormente apoyaría la Ley Omnibús en la Provincia y el quoron radical , quien denunciaba que…”desde septiembre del 92 hasta junio del 93, la provincia perdió $43.100.000 millones por haber suscripto el pacto federal con el gobierno de la Nación el 12 de agosto del año pasado”(13).

                Pero  la legislatura provincial, por el contrario se adhirió en su totalidad a esta nueva vuelta de tuerca del “ajuste “para las provincias.-Ya que la oposición radical al Pacto Fiscal no era de fondo, sino que se refería a algunos artículos.

 

LOS HOMBRES SANTIAGUEÑOS DEL PRESIDENTE Y DEL MINISTRO CAVALLO

                 

Para verdadera “felicidad”” y motivo de “real orgullo” para todos los santiagueños, el Presidente Menem y el Ministro Cavallo no están solos en sus gestiones “patrióticas”.

                Santiago del Estero, quizás como ninguna otra provincia, salvo  La Rioja, ha realizado un importantísimo aporte en materia de hombres y en ideas.

                Voy a describir  esta contribución, pidiendo disculpas al lector por extenderme quizás más de lo debido. Algunos personajes no debieran ni siquiera ser mencionados. Es mejor ignorarlos.           

                Pero en este caso hay dos razones fundamentales:

a)demostrar que en la provincia se cumplían los planes de “ajuste” a “rajatabla” . Y que este plan fue llevado a cabo por los gobiernos provinciales del justicialismo en la provincia a través de los personeros, enviados directos y futuros funcionarios nacionales del Ministro Cavallo y  del Presidente Menem.

b) Ratificar el pleno conocimiento de la Nación y del Ministro de Economía y la ingerencia directa de este en la conflictiva situación económica por la que atravesaba la provincia antes del estallido social.

                Este conocimiento exhaustivo lo tenía Cavallo y el propio presidente Menem a través de estos “buenos muchachos”, que nunca abandonaron sus vinculaciones provinciales políticas, económicas y hasta familiares.

                La mayoría de ellos viven en la provincia o  visitan por esas razones todos los fines de semana el suelo que los viera nacer y/ o desarrollarse.-Son consultados permanentemente por su cercanía al poder central y por ser los funcionarios santiagueños sinónimo de “capacidad” e “idoneidad” profesional. Por algo fueron llevados a la Capital Federal por Menem y Cavallo. Y en el caso de José O. Figueroa elegido por el “pueblo”, mejor dicho por los representantes del pueblo.

   Todos los funcionarios de Cavallo y de Menem que cumplieron funciones en la provincia, son también corresponsables de la corrupción y del latrocinio existente. Por acción o por omisión.

                El escándalo y la corrupción son inseparables de la política menemista tanto en la Nación como en las provincias.

                                              

LOS “BUENOS MUCHACHOS”:

                                               EL JUBILADO WILIAN OTRERA

 

                 Comenzaremos por el “Jubilado” Willian Otrera quien es el actual Secretario de Obras y de Servicios Públicos de la Nación.

                Hombre de la Fundación Mediterránea, acompaña al “‘Mingo” desde el inicio de su gestión  en el Ministerio de Relaciones Exteriores de la Nacion. Estuvo vinculado a la democracia cristiana de Francisco Cerro .

                Fue Ministro de Economía y uno de los hombres claves del  ex-gobernador Cesar Iturre   hasta su designación al lado de Cavallo.

                Fue también candidato a Gobernador por un sublema del Justicialismo en las elecciones de 1991. Su candidatura estuvo apoyada económicamente y políticamente desde  el Ministerio de Economía de la Nación y toda la propaganda electoral giró en torno de la figura de Cavallo y del éxito incipiente del plan económico.

                Su lema, el de la Revolución Productiva, obtuvo pocos votos en una muy corta campaña electoral, pese a la gran inversión económica realizada y  se desilusionó, por ahora, de participar activamente en la política lugareña.

                Se jubiló con el Nro. 14.666 como Ministro de Economía de la Provincia de Santiago del Estero con una retribución de $7.689,29 y una antigüedad de 2 años y 9 meses de gestión.

                Aportó 16 años como autónomo y 9 años en la Ex-Caja del Estado.-Nunca realizó aportes con anterioridad en la Caja de Jubilaciones de la Provincia de Santiago del Estero que exige aportes como mínimo de diez años para estar en condiciones de jubilarse.

                Sin embargo obtuvo su jubilación de privilegio. Cobra a través de un familiar actualmente la suma de $.3.500 cifra máxima de la jubilación fijada por la Intervención en la Provincia.

                Desconozco si recibe emolumentos por su función en la Nación, lo que está prohibido por ley de la provincia. Seguramente al igual que su jefe mediterráneo no puede vivir con el sueldo de Jubilado y cobra una asignación extra de la Fundación Mediterránea ,o de los famosos “fondos reservados” del gobierno nacional.

                                              

                EL RUBIO HECTOR NEME. CONTINUADOR DE OTRERA.

               

Importado directamente desde Tucumán Hector Neme también llegó a Ministro de Economía de la Provincia, sucediendo en este cargo a William Otrera, durante el último tramo de la gestión de Iturre. También estuvo vinculado a la democracia cristiana.

                Se desempeña en la actualidad como Subsecretario de Obras y Servicios Públicos dependiente del Ministerio de Economía de la Nación.- Al igual que su antecesor en el cargo fue el principal responsable que las “cuentas cerrarán” en la provincia “mejor administrada”.

                Gracias a esta gestión “maravillosa” al frente de la economía santiagueña fue ascendido por Cavallo al cargo que actualmente ocupa en la Nación.

 

EL” AMADO” DIRECTOR NACIONAL DE ASISTENCIA TECNICA PARA EL AJUSTE DE LAS PROVINCIAS y DIRECTOR DEL PAGO DE LA DEUDA EXTERNA PUBLICA.

               

Quien también expresaba su apoyo y felicidad por la firma del Pacto era el contador Jorge N. Amado, ex-director nacional de Asistencia Técnica a las provincias, organismo dependiente del Ministerio del Interior, cargo que desempeñó durante la gestión de su amigo Beliz.

                El mencionado funcionario nacional es bien conocido en nuestra provincia ya que fue contador general  en el gobierno de Cesar Iturre, ex-subsecretario de Hacienda de Carlos Mujica en el primer período del Ministro Mikelsen Loth y ex-síndico del Banco de la Provincia de Santiago del Estero, cargo con el que el Gobernador Mujica premiara su “brillante” gestión como Subsecretario al reemplazarlo  en sus funciones.

                Jorge Amado, es dirigente del Movimiento Patriótico de Liberación, y   actual presidente del distrito de Santiago del Estero. Integró el Frente de la Corriente Renovadora que ungiera en elecciones fraudulentas a Mujica en el año 1991.

                Amado al igual que el presidente de su partido el ex-embajador en Méjico Jorge Abelardo Ramos fue acérrimo defensor de las Empresas del Estado y crítico incansable de los planes de Ajuste impuesto por el FMI desde 1976, hasta la actualidad.

                Pero evidentemente es un hombre de muy frágiles pensamientos y recuerdos y por supuesto de débiles convicciones políticas.  Ya que ,al igual que su partido, con Ramos a la cabeza, se hizo Menemista y admirador del Plan Cavallo enterrando para siempre sus anteriores ideas para disfrutar del cargo público.

                Gracias a todos estos antecedentes actualmente ocupa un importante cargo en el equipo de la Fundación Mediterránea, es Director Nacional del Pago de la Deuda Publica, cargo al que accediera por “concurso de antecedentes” y por sus brillantes y reconocidas “convicciones”, perdón, digo “condiciones”.

                No nos extraña entonces el tenor de sus declaraciones:…”el Pacto es fundamental para reducir el costo argentino. La mayoría de las provincias no han efectuado las más mínimas transformaciones de su sector público, transformándose de hecho, en permanentes escollos para el avance del plan económico nacional….”.(14)

                Las vueltas de la vida. Amado que se oponía terminantemente al pago de la deuda externa a los usureros internacionales y al FMI hoy es el Amado Director Nacional del Pago de la Deuda Externa. Por supuesto es Amado para los Bancos Extranjeros y el FMI, ya que su función es asegurar que se les pague puntualmente y con exactitud los cuantiosos intereses de esa deuda espúrea que el pueblo argentino no contrajo y que Cavallo, siendo Presidente del Banco Central la nacionalizó.

 

EL “BRILLANTE” AIZAR ASSEPH Y LAS EMPRESAS CONSTRUCTORAS

 

Este “brillante” economista que fue de la idea no menos “brillante” de abonar el mes de noviembre de 1993,con los sueldos reducidos en un 50% y dejar sin pagar los meses de septiembre y octubre a los empleados públicos, llegó a la Provincia de la mano del empresario Victorio Curi, a quien le respondía.

                Cuatro millones de dólares, aproximadamente, fueron abonados por mayores costos durante su gestión a las empresas constructoras, por supuesto, pese a la vigencia de la ley de convertibilidad y a la Ley de Consolidación.

                Renuncia al Ministerio de Economía de la Provincia en el mes de abril de 1993 y es designado Subsecretario de Industria y Comercio de la Nación, cargo anterior del actual Interventor Contador Schiaretti.

                Un día antes del estallido social asume nuevamente en esa cartera como Ministro de Fernando Lobo. Fue suficiente para transmitir la “brillante” idea técnica, que seguramente es de propiedad intelectual del propio Cavallo, de abonar el sueldo de noviembre reducido en un 50% y “hacerse el vivo” con respecto a los sueldos adeudados de septiembre y octubre. Terminó de colmar el vaso que estaba hasta el borde para rebalsar.

                Tuvo un solo día de mandato. Acompañó, no obstante ello, la asunción del Interventor Federal y volvió “tranquilo” a su anterior gestión en el Ministerio de Economía de la Nación. LA TAREA ESTABA CUMPLIDA FIELMENTE. PESE A LAS LLAMAS LA LEY OMNIBUS ESTA VIGENTE. LA CULPA LA TIENEN LOS EMPLEADOS PUBLICOS QUE QUIEREN VIVIR DEL ESTADO Y NO QUIEREN TRABAJAR COMO DIJO EL PRESIDENTE MENEM EN ROMA.

                                              

JOSE OSCAR FIGUEROA

               

El actual Senador Nacional José O. Figueroa fue elegido por la Cámara de Diputados de la Provincia de Santiago del Estero durante la gestión de Cesar Iturre por el voto de los diputados peronistas(juaristas e iturristas). En esta elección tuvo una influencia notoria el propio presidente Menem, amigo personal de Figueroa, que unificó los votos justicialistas atrás de la regordeta figura del hombre de Suncho Corral.

                Por más que lo intente José O. Figueroa no puede separarse de sus hermanos, con quien constituía el grupo FIGUEROA que tuvo una destacada presencia económica durante la época de la plata dulce en la provincia y fuera de ella. Los Figueroa participaron en numerosas empresas , del rubro automotor, minero, forestal, financiero, etc, siendo las principales CRYBSA, en la Patagonia, y el Banco del Iguazú que quebró estrepitosamente, arrastrando en su caída a cientos de ahorristas.

                …..”El caso de este banco es un ejemplo típico de la impunidad conque operaban las “mesas de dinero”, teóricamente clandestinas, en las mismas entidades financieras, con miles de ahorristas que eran invitados públicamente a invertir frente al desconocimiento del Banco Central…”,nos cuenta el ex-fiscal Nacional de Investigaciones Administrativas Ricardo Molinas en su libro esclarecedor “Detrás del Espejo”(1993).(15)

                El llamado “fiscal Molinas” también nos ilustra sobre el accionar de los Figueroa….” esta operatoria, canalizada a través de una cuenta corriente que se alimentaba con los depósitos de los ahorristas, tenía como único usufructuario al Presidente del Banco, Eduardo Figueroa, quien periódicamente extraía los fondos acumulados en la cuenta…”…..”las inversiones realizadas en el interior no siempre eran por sumas significativas, existiendo inversores que habían canalizado sumas de la mas variada procedencia y monto, tales como indemnizaciones por accidentes de trabajo y por despido, venta de viviendas y chacras, etc…”.-

                El honesto y probo Molinas que fuera obligado a renunciar, es categórico al juzgar la conducta del Grupo Figueroa, al igual que de otros Grupos Económicos que saquearon al país, a costa del Banco Central :……”El Banco Iguazú, cuya presidencia del directorio ejercía Eduardo Antonio Figueroa, venía realizando una serie de maniobras delictivas. Con esta finalidad el mencionado Figueroa, su grupo familiar y empresario, junto con otros directivos, perjudicaban a la Institución, utilizando los fondos ilícitamente adquiridos en beneficio propio y en desmedro de la comunidad toda….”

                El grupo Figueroa fue denunciado por la Fiscalía Nacional de Investigaciones Administrativas por los delitos de administración fraudulenta y estafas reiteradas, agravadas por ser algunas en perjuicio del erario nacional, y fueron procesados por tales delitos. Hubo algunos datos muy groseros en las investigaciones practicadas por Molinas. Fijaron domicilio para las empresas vinculadas a las mesas de dinero en un barrio de emergencia de Jujuy.

                El presidente del Banco del Iguazú, Eduardo Figueroa tenía la captura recomendada por varios jueces del interior……”por una extraña mueca del destino o un suculento puñado de dólares, todas las causas contra Figueroa fueron a parar al Juzgado de Remigio González Moreno quien le concedió la eximisión de prisión sospechosamente rápido. González Moreno, para mas datos, purga desde hace mas de un año una condena por haber extorsionado a una persona y está en Villa Devoto…..”(16)

                El senador José Oscar Figueroa, uno de los candidatos a la gobernación de Santiago del Estero por Menem 95 debe aclarar a la opinión pública su participación en el Grupo Figueroa. No es de ninguna manera ajeno a lo que pasó en la provincia en los últimos años.          

                              

LOS ACTIVISTAS DEL 16 DE DICIEMBRE DE 1993             SANTIAGO DEL ESTERO: UNA CALDERA EN EBULLICION

               

Era tal la ceguera de la clase dirigente de Santiago del Estero, y también del oficialismo nacional, que no advertían la “caldera en ebullición” que era la provincia.

                El 8 de agosto de 1993,el Coordinador de la Pastoral Diocesana, padre Enrique Hisse, que al igual que muchos curas y religiosas de la Diócesis provincial iban a tener una destacada actuación en los días previos y posteriores al 16 de diciembre, manifestaba en la homilía de San Cayetano, exhortando al pueblo:”las cosas no van a cambiar y lo que tiene que cambiar es el pueblo, porque si recurrimos al gobernador, los diputados o los jueces nos van a hacer el verso….”

                El padre Hisse, reflejando el pensamiento de muchos sacerdotes y religiosas, como así laicos, comprometidos en el mensaje de Cristo, manifestaba en la misa Central de la capilla del Barrio Tradición, ciudad capital:”….Hoy, hay algunos que viven bien y yo no estoy envidioso de ello, pero hay algunos que viven muy mal; porque no tienen trabajo o en el que tienen no ganan para vivir bien. Hoy en día los que más sufren son los docentes, los jubilados, los que tienen que trabajar en negro y callarse la boca porque si no los despiden, los jóvenes que no tienen futuro y tienen que irse a otro lado o quedarse aquí bollando por cualquier lado porque no tienen que hacer…..”. Y con gran realidad que refleja el pensamiento de gran parte de la población, el padre Hisse decía : “… No podemos ir al gobernador y golpearlo en la cabeza y meternos con el Señor de Mailín, para decirle acuérdese de nosotros, cambie que necesitamos trabajar. LAS COSAS NO VAN A CAMBIAR Y LO QUE TIENE QUE CAMBIAR ES EL PUEBLO….”.

                Y vaya que estaba cambiando. En esos mismos días de agosto de San Cayetano, en Frías, la tercera ciudad de la provincia, al sudoeste, casi en el límite de Catamarca, se vivía el “Friazo”.

                Toda la comunidad, los empleados municipales, sus familias, amas de casa, dirigentes sindicales de ATE, de AESYA, encabezados por el padre Raúl Ibarra y acompañado por el párroco de Villa La Punta, Sergio Lamberti y por numerosas religiosas que realizan sus tareas misionales en los departamentos Choya, y Guasayán, formaron la ASAMBLEA POPULAR POR LA VERDAD Y LA JUSTICIA.

                 Y gran parte del pueblo de Frías, nucleados en esta Asamblea, durante mas de un mes manifestaron contra el Intendente peronista Humberto Salim y sus aliados en el Gobierno de la Municipalidad..”ante la grave situación político y social que viven , no sólo los trabajadores municipales sino todo el pueblo friense….” y marchaban en esa ciudad pacíficamente, con cortes de rutas, quema de neumáticos, Asambleas populares, etc.

                Los integrantes de la Asamblea Popular enviaron una carta documento al Ministro del Interior, a quien imponían de la grave situación por la que atravesaba Frías y haciendo referencia.:…” a un vacío de poder que es la consecuencia de la indiferencia e incapacidad en el manejo de la cosa publica de los senadores nacionales, gobernador de la provincia, ministros de todas las áreas, y legisladores provinciales, más la lentitud intencionada de la justicia….”(15)

                El “Friazo”, estaba ya preanunciando el clima que se vivía en toda la provincia  de Santiago del Estero.

                Si bien, el “Santiagueñazo” fue eminentemente urbano, en la ciudad capital y La Banda, no podemos omitir lo que se vivió en esta ciudad del interior, Frías y en otras localidades sumergidas y postergadas de la campaña santiagueña, como fueron los hechos de Campo Gallo y Quimil¡, donde las poblaciones espontáneamente, cortaron las rutas protestando por la falta de agua .(16)

                Mientras la provincia estaba convulsionada como nunca, con los paros docentes, levantamientos provinciales, huelgas de hambre de los jubilados,etc.-JUAREZ VOLVIA….-Y en el 8 de abril prometía terminar 2.000 viviendas hasta el 30 de septiembre(tres días antes de las elecciones)),poniendo en marcha el plan Sistema de Esfuerzo Propio, en un acto presidido por el Senador Nacional y con autoridades provinciales.

                Resaltaba Juárez con su característico y barroco discurso:”hace cinco años y medio que las esperanzas se fueron y de nuevo la noche pesada y densa, la sombra del pesimismo y la angustia, de la protesta callada, de la necesidad no satisfecha, volvió a circular por las calles de esta barrio. VUELVO YO AHORA Y RETORNAN LAS ESPERANZAS. A partir de ahora se terminó el pesimismo. ABRAN LAS VENTANAS A LA ESPERANZA PORQUE UN NUEVO AIRE HA COMENZADO EN SANTIAGO DEL ESTERO…”.(17)

                Y Juárez en ese aspecto no se equivocaba . Un nuevo aire circulaba por Santiago del Estero pero no motivado por su presencia. Sino por el grado de conciencia, participación y protagonismo que un gran sector de la población comenzaba a tener.

                “Nosotros no podíamos permanecer indiferentes ante el reclamo de toda la comunidad santiagueña. Y en el mes de septiembre muy pocos días antes de las elecciones del 3 de octubre, redactamos una oración documento que repartimos en toda la Diócesis de Santiago del Estero….” me dice mi gran amiga E. M.,religiosa y educadora, un gran ejemplo de entrega y sacrificio .

                Y esta oración, que tiene una gran fuerza y habla por sí misma decía:…”Padre Bueno: Nos duele ver una clase dirigente, servil a su caudillo en vez de defender a su pueblo. Nos duelen ver los sueldos desproporcionados de unos pocos dirigentes políticos frente a los otros que son indignos, magros, y pagados a destiempo. Nos duele ver la partidocracia que piensa en ganar las elecciones en vez de trabajar por el bien común. Nos duele ver los proyectos caudillistas que no tienen en cuenta la participación; nos duele el temor de nuestra gente, que calla y otorga por miedo a perder su trabajo y ser perseguida; nos duele la postergación del pueblo santiagueño, al que lo consuela con una limosna en época de elecciones. PADRE DE AMOR: a pesar de todas estas angustias, nos anima y da esperanza la presencia de Cristo Resucitado, en la vida de la gente que todavía permanece de pie y que hace de la solidaridad su fuerza ,luchando por su dignidad y la fuerza de sus hermanos….”

                Y cuanta verdad encerraba esta oración.-Una descripción notable de la realidad provincial y  de los JUBILADOS, LOS MAESTROS, LOS ALUMNOS, LOS EMPLEADOS PUBLICOS, LAS AMAS DE CASA QUE  HABIAN COMENZADO A PONERSE DE  PIE, ABANDONANDO SUS TEMORES Y SIGLOS DE HUMILLACIONES para luchar por sus derechos.-

                                              

SANTIAGO DEL ESTERO: CAPITAL DE LA BURROLANDIA.-

               

Este fue el titular de Ambito Financiero del 12-10-93,  al referirse a los solo 52 días de clase que los docentes ,en todos los níveles, llevaban dictados  durante el año 1993.

                Desde el comienzo del año los paros docentes, decretados a través del Gremio de AESYA(primarios),y Sindicato de Maestros (primarios), secundarios por CISADEM y SADOP(Docentes privados), y también por AMET(técnicos) y SOEME(no docentes),eran continuos.

                En el año 93 nunca hubo 72 horas seguidas de clase. Los maestros pidieron $500. pesos de básico y negociaron hasta aceptar $330., pero en el mes de octubre de 1993 no habían conseguido que se les abone ni el sueldo, ni los aumentos conseguidos en vísperas electorales, así como las diferencias de haberes, pago a los maestros suplentes, equiparación salarial a los transferidos de las escuelas nacionales, y de deudas de arrastre con la docencia provincial y nacional, en algunos casos desde 1990.

                La comunidad educativa ,padres y alumnos, también se adherían a las medidas y marchaban junto con los educadores. Santiago del Estero estaba a punto de perder el año escolar.

                CISADEMS,(Circulo Santiagueño de Enseñanza Media y Superior)uno de los sectores mas combativos decía en una de sus numerosas manifestaciones publicas: “…..SI REALMENTE SE DESEA SOLUCIONAR EL PROBLEMA EDUCATIVO SE DEBEN TOMAR LAS MEDIDAS DE FONDO QUE LA SITUACION REQUIERE; DESTINAR A EDUCACION EL PRESUPUESTO NECESARIO PARA QUE LOS DOCENTES PUEDAN VIVIR Y TRABAJAR CON DIGNIDAD.-MIENTRAS SUBSISTEN SUELDOS PAUPERRIMOS, DEUDAS DE ARRASTRE, DOCENTES QUE COBRAN LA MITAD DE SUS PARES POR IGUAL TAREA, CONTINUARAN CON LAS ACCIONES DE PROTESTA PARA REVERTIR ESA SITUACION…..”(18).

                Pero el gobierno no reaccionaba. Por el contrario, el gobernador “desaparecía” de la propia Casa de Gobierno para refugiarse en la casa de su vocero gubernamental Miguel Brevetta Rodríguez y  siempre los manifestantes eran recibidos por funcionarios de segundo nivel, que  irritaban más a los huelguistas con declaraciones totalmente alejadas  de la  realidad que se vivía.

                Como el Ministro de Educación Pablo Di Lucca, hombre del senador Juárez, quien se refería al “festival de paros” descalificando a los docentes, pero no podía dejar de reconocer  la “situación caótica “por la que atravesaba la educación en la provincia.(19)

                Nora Loto, secretaria de CISADEMS, le contestaba al Ministro que “….. el caos en la educación se produce porque el Ministro de Educación no sabe  cuanto es la deuda de arrastre que los transferidos vienen teniendo desde enero.-Poner como pretexto que no saben cuanto es la deuda, es una muestra más de la total desorganización que tiene este gobierno, que es el mismo que dirige desde hace una década. Es un caos, y no es una declamación, porque esta sucediendo así y las actuales autoridades parecen demostrar no tener ganas de solucionarlo……”(20).

                SALVEMOS EL CICLO LECTIVO era el lema unificador de docentes, alumnos y padres que se unían para protestar por la grave situación educativa provincial. Los Centros de Estudiantes de los principales establecimientos educativos secundarios y terciarios de la provincia convocaban a acompañar a los docentes en los paros y movilizaciones, al igual que la Comisión de Padres de los Alumnos que también cumplieron un rol destacado.

                “BAZTA DE INJUZTISIA” decía un cartel enarbolada por los estudiantes que apedrearon la Casa de Gobierno y quemaron neumáticos en bulliciosa manifestación conjuntamente con los empleados públicos y jubilados, el 30 de agosto de 1993.

                El Gobernador Mujica no respondía. Había regresado un par de días antes de una gira por los Estados Unidos, acompañado por sus inmediatos colaboradores y algunos diputados y empresarios del medio. Los gastos de viáticos y pasajes ascendían a la módica suma de d$s 50.000.

 

LOS EMPLEADOS PUBLICOS  PIDEN AUMENTOS CON LA PRESENCIA DE “INFILTRADOS”. PERO PARA BAGLI EL GOBIERNO ESTA AFIRMADO.

 

                Los empleados públicos de la provincia, nucleados en ATE (Asociación de Trabajadores del Estado)realizaban una “huelga de brazos caídos y por tiempo indeterminado”,a partir del 30 de agosto, continuando con una serie de medidas de protesta .         

                La Secretaria General de la Asociación la combativa Alba Luna Aguirre de Castillo, la Lunita, calificaba de “asombrosa y extraordinaria” la adhesión a esta medida que se realizaba para protestar por….”los bajos salarios, la equiparación de haberes, teniendo como testigo la categoría 21,para la que solicitamos 1.500 pesos de básico y a partir de ella el enganche de las categorías y el paso a planta permanente de todos los trabajadores contratados, mensualizados o jornalizados que tenga mas de un año de trabajo continuo….”(21)

                También esta dirigente gremial reafirmaba que el plan de lucha, que iba a ser consensuado con el resto de los secretarios generales de los otros gremios, se realizaba para protestar contra “la política económica y a  la mala administración del gobierno provincial….” y en exigencia….”del reordenamiento con justicia social del sector publico”.-

                Y la Lunita, como lo venía haciendo desde hace muchos meses atrás, fustigaba con duros términos al gobierno…..”hay hijos y entenados en la provincia por los altos sueldos que cobran….queremos que se acaba el verso de la provincia en quiebra, mientras los funcionarios hacen la fiesta de la plata…Los viáticos que se llevaron las autoridades superiores de la provincia en su reciente viaje a Estados Unidos, alcanza a 10.000 pesos; por otro lado los gastos reservados han sido ampliados de una manera vergonzosa, así que a nosotros, que no nos vengan con el verso de que no hay plata”(22)

                Y como un verdadero futurólogo, anticipándose  a las  opiniones  de Lobo, Menem, Cavallo y Ruckauf sobre los gestores del 16 de diciembre, Gonzalo Mirando, Secretario General de la Gobernación denunciaba la existencia de “infiltrados políticos”,en las manifestaciones del 30 de agosto frente a la Casa de Gobierno.- …”estoy totalmente seguro que hubo infiltrados políticos, que aprovechando de los reclamos legítimos de los trabajadores, trataron de crear el caos y el desorden, para desestabilizar al gobierno, a 30 días de las elecciones.-Nosotros vamos a instrumentar las medidas del caso para tratar de identificar a los que causaron los daños y poner en conocimiento de la Justicia en lo criminal…”(23)

                Por supuesto que Miranda nunca identificó a los “infiltrados políticos”,como tampoco lo hizo Menem ni Cavallo después del 16 de diciembre.

                Que pena que Miranda, un buen “adivinador”,no pronosticó su propio futuro . Se encuentra detenido a disposición de la Justicia del Crimen por ” Defraudación Calificada en perjuicio del Estado Provincial y Asociación Ilícita”, desde el mes de febrero del corriente año.

                Y mientras Santiago del Estero vivía un verdadero caos,  con gremios en huelga, sin clases, con quema de cubiertas, la policía acuartelada por falta de pago, etc, el Ministro de Gobierno, Angel Bagli, presidente del Partido Justicialista y hombre puesto por Carlos Juárez, consideraba…” que pese a la particular jornada de protesta que se vivió ayer, el gobierno esta “tranquilo” y “bien afirmado”,aunque admitió que se hace necesaria una “reformulación de la política salarial de la provincia”.

                Y agregaba,”Angelillo”Bagli, hoy prófugo de la Justicia, y caído en desgracia ante el Senador Juárez y su señora esposa:…” Aquí hay un gobierno bien afirmado y si tuviéramos plata Santiago sería un vergel…”(24).

                REALMENTE QUE HERMOSA E INTELIGENTE CONCLUSION LA DEL MINISTRO ANGEL BAGLI.-!!!SI TUVIERAMOS PLATA SANTIAGO SERIA UN VERGEL!

                Para Bagli la solución era el dinero. El capital que no  tenía el gobierno provincial. Lastima que Bagli, obnubilado por el poder, no advertía que su “brillante” razonamiento no era compartido por la opinión mayoritaria de los maestros, jubilados, alumnos, empleados publicos, etc que pensaban y que piensan:

               

A LOS SANTIAGUEÑOS COMO A LOS ARGENTINOS NO NOS FALTAN LOS CAPITALES LO QUE PASA ES QUE NOS SOBRAN LOS LADRONES.-

NOSOTROS LOS JUBILADOS INICIAMOS LA GESTA DEL 16 de DICIEMBRE

               

“Nosotros los Jubilados iniciamos la Gesta del 16 de diciembre por todas nuestras luchas. Tres veces con huelgas de hambre en la carpa, en la plaza San Martín. Allí lo echamos a Juárez  a  Iturre y se salvó de que lo echáramos a Zavalía porque fue muy vivo y mandó un emisario con una carta y no vino él personalmente. No queríamos saber nada con los políticos corruptos”  me dice Daniel Cejas con verdadero orgullo, en una amable charla que tuve con algunos integrantes de la Mesa Coordinadora de Jubilados y Pensionados de la Provincia.

                Y realmente “los viejitos” santiagueños estuvieron firmemente de pié, defendiendo sus derechos, en medio de las mayores adversidades desde comienzos del año 1993 , fueron un ejemplo de dignidad y pueden sentirse muy orgullosos por su comportamiento.-

                La quiebra de la Caja de Jubilaciones Provinciales comienza prácticamente con la medida dictaminada por Decreto Nro. 2 del Ministro de Economía, Federico Mikelsehn Loth, del Gobernador Cesar Iturre, al quitarle autarquía a este ente, y también al IOSEP(Instituto Obra social del Empleado Publico), centralizando todas las finanzas provinciales en la Tesorería de la Provincia.

                Esto originó también que en la práctica la patronal, el Estado, no realizara los aportes del 14% que fija la ley.:”….Nosotros, nunca podíamos saber cuanto dinero ingresaba por mes, y a donde imputarlo. Por teléfono el Gobernador Mujica, y luego Lobo nos informaba que clase o que grupo de Jubilados podíamos, conforme a los depósitos, comenzar a pagar….”, me ratifica Guillermo Ruiz Alvelda, el último Presidente de la Caja de Jubilaciones de la Provincia.”….a esto se le agrega las diferencias que comienzas a darse con los aumentos salariales, sobretodo los últimos de los altos funcionarios, que si bien sólo se pagaron un mes, creo que el de julio de 1993, nos trajo grandes trastornos ya que la Provincia no depositó nunca esas diferencias….La Caja se convirtió en un caos y tenían razón los jubilados en protestar…”.-acota posteriormente.-….”Yo acompañé un proyecto para reorganizar la Caja de Jubilaciones. Lobo estoy seguro que no lo miró.”

                Y el propio funcionario declaraba a la prensa:”Había también diferencias muy marcadas en los montos a percibir por los jubilados, ya que hay grupos de muy escasas personas que cobran mucho dinero($10.000.-)y otros de muchísimos pasivos que perciben muy poco dinero($250.-), es decir una disparidad en toda la clase pasiva….”,(25).-

                Mientras que el ex-Presidente de la Caja de Jubilaciones del período 1976-1983,Cesar Monicci Kurán, me manifestó al consultarlo:…..”Aparte de estas razones que te refiere Guillermo Ruiz Alvelda, con las que coincido totalmente, hay que agregarle que  un 30% de los Jubilados obtuvieron el beneficio  por razones de incapacidad. Ha habido un gran liberalidad ya que la proporción es muy alta teniendo en cuenta la totalidad de los jubilados provinciales. A eso hay que agregarle las llamadas Jubilaciones de Privilegio o Especiales. Por una Ley Provincial se podían jubilar los menores de 60 años, con veinte años de servicio y sin haber realizado el total de aportes. Se jubilaban y después, en cuotas, y con la jubilación  que cobraban realizaban los aportes. Es decir que el propio Estado Provincial era quien financiaba estas jubilaciones, casi siempre muy altas, porque se trataba de jueces, diputados y funcionarios del Estado. De esta forma no hay Caja que pudiera aguantar.” completa su pensamiento el ex-presidente, del último gobierno de facto en la provincia, y me señala con legítimo orgullo:”estuve siete años de Presidente de la Caja y en mi gestión había superávit…..”

                Es decir que en estos diez años de democracia los manejos discrecionales de las jubilaciones, privilegios y la falta del aporte del Estado que distraían los fondos para otros rubros, terminaron por vaciar la Caja de Jubilación generando los atrasos continuos en el pago de los haberes de los beneficiarios.

                El seis de julio de 1993 los Jubilados Provinciales marchaban a la Casa de Gobierno, luego de una Asamblea que nucleaba a los distintos sectores de la provincia, en la que se dispuso iniciar un plan de lucha y mantenerse en estado de alerta.

                Los reclamos principalmente se referían a las diferencias adeudadas a todos los jubilados de la provincia a partir del primero de enero de 1992. Estas diferencias eran por la ayuda escolar primaria desde marzo, diferencias de salario familiar desde agosto de 1992. Además al sector docente, la mayoría, se le adeudaban diferencias por título desde abril 92 y diferencias de sueldo desde octubre 92.

               

TRATO IGUALITARIO CON LOS ACTIVOS Y AUMENTOS DE LOS HABERES PARA NO COMER POR SORTEO.

               

Los jubilados reclamaban un trato igualitario con los activos, como  lo hacía la Caja de Jubilaciones antes de perder su autarquía.  “…..Teniendo en cuenta que pagan un grupo por día y que son aproximadamente quince los grupos, nunca llegan a cumplir con las diferencias adeudadas…”, manifestaba  Argentino Perez, de la AGREMIACION DE JUBILADOS INDEPENDIENTES(EJIPSE).(26)

                Los pasivos sostenían además que  “…es irritante que las autoridades superiores, ministros , diputados, estén cobrando actualmente sueldos superiores a los $ 5.000 y cobrarían con los aumentos sueldos superiores a los 8.500 desde julio y cuando pedimos que se nos aumenten los salarios nos dicen que no hay plata….”

                A todos estos problemas que los obligaban a “comer por sorteo”,como me comenta Chungo Taboada, jubilado docente , se le agregaba la situación desesperante de la Obra Social del Empleado Publico,(IOSEP)que también se le quitó su autarquía y que descuenta el 5% y continuamente estaba amenazada por los médicos y Sanatorios con suspensiones del servicio por falta de pago.

                Estas manifestaciones de protesta de los Jubilados y Pensionados de la Provincia se hicieron continuas y cada vez más numerosas, con la adhesión de toda la población de la provincia.  “….Peleamos hasta con los perros de policía que nos soltó el Gobierno Provincial, sin contemplación alguna, cuando estábamos en una huelga de hambre en la plaza San Martín. Fue una verdadera prueba de valentía y demostraba la insensibilidad del gobierno. Lobo, cuando era vicegobernador nos recibió un día y nos dijo que teníamos razón…..” me dice nuevamente Daniel Cejas y me agrega con indisimulado orgullo :  “….YO FUI UNO DE LOS ACTIVISTAS DEL 16 de diciembre. ALLI ESTUVIMOS TAMBIEN LOS JUBILADOS. AUNQUE A LAS 12 y 30 horas, cuando ardía la Casa de Gobierno, me retiré. No sé porqué. NO QUISE APARECER MUCHO. A LA CABEZA. PORQUE ESTABA MUY IDENTIFICADO. PERO NO ME VOY A OLVIDAR NUNCA CUANDO CANTAMOS EL HIMNO NACIONAL FRENTE A LA CASA DE GOBIERNO…FUE COMO EXTERIORIZAR UN SENTIMIENTO.-NUESTRAS LUCHAS….”

                El 28 de septiembre de 1993,a escasos seis días de las elecciones provinciales, y nacionales del 3 de octubre, la Mesa Coordinadora de Jubilados levantaba la huelga de hambre realizada por unos quince jubilados en una carpa levantada frente a la Casa de Gobierno, aceptando las promesas de pago, formuladas por el Ministro de Gobierno Bagli, el Ministro de Economía Gorostiaga y la participación del senador Carlos Juárez, visiblemente preocupados por la imagen del gobierno de la provincia en vísperas electorales.

                Puntualizaban los jubilados a la prensa “……la medida estuvo alejada en todo momento de cualquier connotación política y no contestamos agravios, ni tampoco a los prebendarios que decían que hemos sido violentos y provocadores en la lucha y manifestaciones. Nosotros seguimos considerando que violencia y provocación es la actitud de un gobierno que nos lleva a este estado  de marginación, desesperación y pobreza……”(27)

                Los pasivos cobraron sus escasos haberes como consecuencia de sus luchas, y en vísperas electorales, pero hasta unos días después de las elecciones de octubre.”….Lamentablemente después de las elecciones no se pudo contactar con autoridad alguna”, manifestaba Argentino Perez, integrante de la Mesa Coordinadora y agregaba..”Antes de los comicios estaba la preocupación de todos los funcionarios por poner al día a los Jubilados y pensionados y hoy que concluyeron, nuestros votos ya no les sirven, nadie se acuerda de los promesas incumplidas..”(28)

                Y al no cumplirse las promesas y los cronogramas de pago nuevamente tuvieron que reiniciar sus luchas los pasivos a partir del domingo 17 de octubre , haciendo coincidir el comienzo de la huelga de hambre con el Día de la Madre.

                Daniel Cejas calificaba, en la Asamblea previa donde se decidió la medida extrema, a los funcionarios como  “…..embusteros y mentirosos de siempre, porque se pidieron prestamos y no se le pagó a ningún sector, ni docentes, administración pública, policía y menos a los jubilados, son todos ladrones…..”.

                Algunos jubilados exteriorizaron su indignación también con el senador Carlos Juárez que  “…no sólo prometió, sino que públicamente manifestó que ya tenía los $15.000 para los jubilados, es una mentira mas de los políticos que pueden festejar dignamente mientras hay jubilados que padecen porque no tienen que comer….”(29).-

                Y quince jubilados, dando un ejemplo de dignidad y de indomable espíritu de lucha, provistos de sillones, mate y de lonas para cubrirse de un octubre frío y lluvioso se apostaron frente a la Casa de Gobierno para llamar “la atención de los funcionarios y de los medios periodísticos de Buenos Aires…”.              

                Los Neustad, Mirta Legrand y Cia, los comunicadores sociales, estaban todos muy preocupados por la salud del presidente Carlos  Menem, sometido el 15 de octubre a una  exitosa operación de la carótida interna. Motivo justificado esta vez, por tratarse de la salud del presidente, pero en esa misma época los diarios de Buenos Aires, con la indiferencia al interior y su gran dosis de frivolidad, hablaban de la provincia, como noticia nacional, pero para  referirse  al múltiple violador Eduardo O. Serén condenado a 18 años de prisión por la Cámara del Crimen de Primera Nominación .

                Para nada importaba a Menem y Cavallo, a los funcionarios nacionales y a los medios de comunicación, el grado de desnutrición infantil, el estado precario de los Hospitales Públicos, el mal de chagas , las huelgas de hambre de los jubilados santiagueños y sus sufrimientos, así como la gravísima situación de todos los activos que no cobraban sus haberes en una provincia que ya estaba en  llamas. Fue necesario la quema de los tres poderes y el saqueo de las casas de los políticos para que la prensa nacional se acuerde   del interior del país y que el “norte también existe”. Y para que Susana Gimenez “descubra” por televisión, emocionándose hasta las lágrimas, pero sin que se le corra el maquillaje, que había niños desnutridos en la provincia más antigua.

                Y mientras tanto nuestros pasivos, en el Día de la Madre  colocaron una bandera negra, de luto, en un mástil, como un símbolo que los jubilados estaban de duelo. Los teléfonos de la Casa de Gobierno seguían sin contestar. Por supuesto tampoco contestaban los de la Casa Rosada.      

               

NO SOMOS TONTOS LOS JUBILADOS

               

La huelga de hambre fue suspendida  cinco días después del día de la madre, con varios de los jubilados internados en sanatorios del medio, justamente para “….proteger la salud y no porque consideremos que los objetivos están logrados, muy por el contrario seguimos con el ánimo de luchar para revertir la situación en que se encuentra la clase pasiva. El cronograma de las diferencias tiene muchos errores y mucha gente quedó sin cobrar, pero para demostrar que no somos tontos el presidente de la Caja de Jubilados nos dará  la oportunidad para que en días sucesivos podamos hacer los reclamos que correspondan…”, exteriorizaba  Daniel Cejas su indignación.(30)

                 Pocos días después renunciaba el gobernador Carlos Mujica y juraba como Gobernador en ejercicio el hasta entonces vicegobernador Fernando Lobo. Se evitaba de esta forma el remedio de la intervención Federal. TODOS LOS DIPUTADOS SERIAMENTE PREOCUPADOS POR LA SITUACION DE LA PROVINCIA PERO MAS POR SU PROPIA SITUACION PERSONAL RESPIRARON ALIVIADOS.

                La situación para los jubilados y también para los docentes y empleados públicos, los verdaderos y principales activistas, en vez de mejorarse tendió a agravarse cada vez más hasta la explosión del 16 de diciembre.

 

                NOTAS:

 

1)       En momentos de terminar de escribir este libro se realizan en Jujuy y Salta manifestaciones de los empleados públicos protestando por su situación salarial.

2)       Revista “Realidad Económica”, Nro. 96, 5to Bimestre de 1990, Miguel Teubal, “Impacto de la política de ajuste “, Buenos Aires, 1990.

3)       Basualdo, Eduardo; Khavise, Miguel: “ ¿Quien es quien en la Argentina?.Los dueños del poder”, Buenos Aires, 1991.

4)       “ El libro Azul de las provincias “ del Instituto de Investigaciones Económicas y Financieras de la CGE, Buenos Aires, 1993.

5)       Suplemento económico del Diario “Clarín” del 9/8/1992

6)       Datos del Instituto de Estudios de la Asociación de Trabajadores del Estado(ATE)

7)       Muchnik, Daniel:”Pais archipiélago”, Buenos Aires, 1993.

8)       Ambito Financiero del 21/12/93

9)       El Cronista Comercial del 16/12/93

10)     El Liberal, Santiago del Estero, 13/8/93

11)     El Liberal, Santiago del Estero 7/8/93

12)     El Liberal, Santiago del Estero 7/8/93

13)     El Liberal, Santiago del Estero 13/9/93

14)     El Liberal, Santiago del Estero 14/8/93

15)     Molinas Ricardo y Molinas F.: “Detrás del espejo”, Beas Ediciones, 1993.

16)    Majul Luis, “Los Dueños de la Argentina”, Editorial Sudamericana, 1992.

17)    El Liberal, Santiago del Estero 1/9/93

18)    El Liberal, Santiago del Estero 1/9/93

19)    El Liberal, Santiago del Estero 19/8/93

20)    El Liberal, Santiago del Estero 12/7/93

21)    El Liberal, Santiago del Estero 2/8/93

22)    El Liberal, Santiago del Estero 2/8/93

23)    El Liberal, Santiago del Estero 1/9/93

24)    El Liberal, Santiago del Estero 1/9/93

25)    El Liberal, Santiago del Estero 1/9/93

26)    El Liberal, Santiago del Estero 1/9/93

27)    El Liberal, Santiago del Estero 1/9/93

28)    El Liberal, Santiago del Estero 6/7/93

29)    El Liberal, Santiago del Estero 28/9/93

30)    El Liberal, Santiago del Estero 11/10/93

31)    El Liberal, Santiago del Estero 16/10/93

32)    El Liberal, Santiago del Estero 22/10/93

                                              

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CAPÍTULO VII

EL 16 DE DICIEMBRE DE 1993. LA COMEDIA Y LA TRAGEDIA

 

Voy a describir los hechos que sucedieron el 16 de diciembre de 1993,contado por sus propios protagonistas. De uno y del otro lado.

Pretendo que esta pintura que realizar‚ sea lo más ajustada posible a la realidad.-Es por eso que dejar‚ que hablen directa o indirectamente los actores principales con sus testimonios y relatos, con sus alegrías, vivencias y también tristezas.-

El 16 de diciembre fue como una gran obra teatral tragicómica, mezcla de comedia picaresca del Arte y de tragedia griega al mismo tiempo.-

La hermosa y colonial Casa de Gobierno, inaugurada en el primer periodo del Gobernador Carlos Juárez, al igual que el edificio de Los Tribunales, y la Legislatura provincial ardían en llamas. También fueron quemadas y saqueadas por la multitud una veintena de casas de los principales dirigentes políticos y gremiales de la provincia que se sucedieron en el poder en los últimos diez años.-

Era una verdadera tragedia.-Nadie podía entender lo que estaba pasando en esta provincia norteña famosa por sus chacareras, y la injusta fama de sus habitantes de vagos ,tranquilos y cansados permanentemente, con muy pocas ganas de trabajar.-

Fue tragedia también, cuando el Ministro Ruckauf, anunció en  el Congreso Nacional, al  pedir la intervención federal a la provincia, que el estallido social de Santiago del Estero había ya cobrado diez victimas fatales, cuatro de ellas carbonizadas vivas, y centenares de heridos.-

“Fui entregado por el Ministro Ruckauf”,me dijo el ex-Gobernador Fernando Lobo en una breve entrevista que tuve.- La versión apresurada del Ministro del Interior que fue propagada en todos los ámbitos nacionales e internacionales sobre la existencia de victimas fatales fue inmediatamente desmentida por el Juez del Crimen de Turno, Dr. Luis E. Lugones. No hubo muertos ni heridos graves y todos los detenidos fueron liberados.-

Y fue una verdadera COMEDIA DEL ARTE ya que por las calles de la capital de Santiago del Estero desfilaban una multitud compuesta por  hombres , mujeres y niños, de todas las edades que en una especie de “circuito turístico” o una “celebración jocosa” recorrían los distintos domicilios para participar directamente en los saqueos o bien aplaudir como una “clac” bulliciosa y complaciente.

Nadie quería perderse este espectáculo teatral.-Y todos los medios de difusión,”en vivo y en directo”,transmitían y relataban los hechos.-Como se relatan los grandes eventos deportivos y sociales. El escenario, los actores y el público estaban en la calle.-

Inclusive algunos de estos medios, al transmitir en directo, preanunciaban el próximo domicilio del político que la multitud iba a “visitar”.-De todas maneras hacia rato que los principales “referentes” políticos y gremiales se habían” borrado” .

De allí, que prácticamente en ningún caso, se los encontró presentes.-Salvo en lo de Zavalía. Que se resistió armado hasta los dientes, al mejor estilo Rambo, y rodeado de una “guardia de corps”,que estaban dispuestos a matar o morir, según manifestaciones que me formularon los mismos.-

Y también el día 17 de diciembre la multitud asaltó  las casas de algunos políticos de la ciudad de La Banda, segunda de la provincia, ubicada a siete kilómetros de la capital, cuando ya la provincia estaba intervenida y protegida por la gendarmería .

Y fue también una verdadera comedia por todo lo que se vivió durante los saqueos, especialmente cuando ya la policía se había retirado y los manifestantes actuaban con la mayor libertad.

“Nosotros nos quedamos lo que nos pertenece.-Ellos nos robaron y es justo que sus cosas volvieran al pueblo…”,me dijo una maestra, que me confesó sin vergüenza lo único que pudo sacar fue un almohadón, y una plantita de la casa del ex-gobernador ITURRE, que la conserva de recuerdo.

Un muchachote robusto ,vestido con una falda de la esposa del Senador Juárez, la famosa “Nina” y mostrando su ropa interior. Otro cargando el bidet sobre el hombro, concentrado en su trabajo y buscando su bicicleta(si, aunque parezca mentira) para transportarlo.-

Y la multitud que miraba y que los aplaudía, mientras que ellos, al mejor estilo Carlos Monzón ,saludaban con la mano libre, si no las tenían ocupadas.-

El clima era festivo. Los edificios públicos y las casas saqueadas se visitaban, se sacaban fotografías de recuerdo, se las admiraba por su magnificencia perdida, se paseaba por el barrio, conversando con los vecinos.-Todos, absolutamente todos, aplaudían y aceptaban estos actos, que reitero, para ellos, no eran de ninguna forma delictivos. ESTABAN HACIENDO JUSTICIA.

Los que no estuvieron ese día en Santiago del Estero, seguramente habrán pensado y con razón,, que se vivía un clima de guerra civil. Con hogueras, saqueos, corridas, y enfrentamientos con la policía por parte de la población.-

Como fue el “cordobazo”, o el “rosariazo”, u otros estallidos populares.-Pero nada de eso sucedió en Santiago del Estero ,cuna de la chacarera, que bailó su baile tradicional alegremente y con toda la fuerza incontenible de una pasión sofrenada durante años, que digo, siglos de dolor y de angustia liberados.-

Todo eso ocurrió en Santiago del Estero. EL 16 de diciembre de 1993.-EL DÍA QUE ARDIÓ LA PROVINCIA MAS ANTIGUA Y LA MAS EMPOBRECIDA. ES POR ESO QUE FUE UNA TRAGICOMEDIA QUE ESTOY SEGURO NADIE PODRÁ OLVIDAR.

Y menos los changuitos casi andrajosos del barrio Reconquista que “chapotearon” alegremente y por primera vez en sus cortas vidas en la hermosa pileta de natación del diputado nacional Cesar Iturre, ante la mirada atónita de un hijo de éste, mientras la multitud  terminaba de saquear la lujosa residencia.-

 

LOS FACTORES Y DETONANTES DEL ESTALLIDO SOCIAL

 

Varios fueron los factores que debemos considerar y que actuaron como verdaderos detonantes del estallido social del 16 de diciembre.

a)El gobierno nacional sometió al pueblo de Santiago del Estero a un verdadero cerco de fuego, llevándolo lentamente a una cruel agonía.-Es por eso que se explica la presencia durante mas de cuarenta días, prácticamente desde la asunción de Lobo, de funcionarios del Ministerio de Economía y del Interior, encabezados por Juan J. Zapata, discutiendo el proyecto de la Ley Omnibus con los legisladores oficialistas y radicales.

Una ley de Ajuste salvaje con mas de 10.000 empleados públicos cesantes y la disminución de cerca del cincuenta por ciento de los magros salarios del resto de la administración publica provincial.

b)Fernando Lobo, que había sustituido al gobernador constitucional Mujica, anuncia esa misma semana del 16 que no se responsabiliza por el pago de los meses de septiembre y octubre adeudados a los empleados públicos y sólo pagaría el mes de  noviembre, dónde comenzó su gestión al frente del Poder Ejecutivo Provincial.

Por supuesto que Fernando Lobo fue el vicegobernador, presidente de la Cámara de Diputados, y por supuesto corresponsable de la situación que se vivía. Aunque él manifestó que fue un simple “maestro de ceremonias”.-

Esta” brillante idea”, de pagar solamente el mes de noviembre, en honor a la verdad, le pertenece a Antonio  Asseph,  significado un símbolo de oposición a la política de entrega de la dupla CaVallo -Menem y que fuera votado mayoritariamente en las elecciones del 3 de octubre de l993,es uno de los primeros en apoyar a Menem en la reelección, y acuerda con éste la sucesión de Lobo y la no intervención de la Provincia. Menem le promete enviar fondos frescos para el pago de los sueldos y Zavalía, según sus propias manifestaciones,”confió en el presidente”.

Zavalía también se abraza al pacto de Olivos firmado por   Alfonsin y Menem. A éste último lo había desafiado varias veces en sus discursos nacionalmente publicitados “con levantarse con armas” y con su “zaino contra la Ferrari”(1)

Y Zavalía “cumplió” con su promesa. Se “levantó con las armas” pero no para derrocar a Menem sino para disparar a un periodista de la televisión local ,el 16 de diciembre y defenderse de una verdadera multitud que rodeó su residencia.

Zavalía, que había apoyado a Lobo en el comienzo de su gestión, convalidando de esta forma un “gobierno surgido del fraude”,como tantas veces había manifestado en sus 27 marchas a caballo, resuelve quitarle el apoyo y pedirle la renuncia el día 8 de diciembre.

c)El país entero conoce el riojanazo, que sirvió para parar la Ley Ómnibus en esa provincia vecina, con mayor proporción de empleados públicos que la de Santiago pero  de igual forma pauperizada.

d)El miércoles 15, los trabajadores nucleados en el gremio de Sanidad, especialmente, y también los otros gremios conocen las planillas de pago del mes de noviembre con descuentos en los haberes de un 50%,retrotrayendo los salarios al mes de marzo de 1992. (Una enfermera, por ejemplo, en lugar de los $250 o $300 que cobraba figuraba con una liquidación de $160 )

Fue la gota que colmó el vaso. Fue el detonante que faltaba.

e)Por supuesto, que todo esto dentro del marco de corrupción generalizada de la política provincial desde 1983.

Con la mayoría de una clase política cómplice, corrupta, e incapaz de comprender los problemas sociales del pueblo santiagueño y dispuesta a dar el gran salto, o el pequeño, de una fracción Juarista, a la Iturrista, o a la Mujiquista, o a la de Figueroa.-No interesaban las propuestas, ni siquiera los hombres, eran los saltibanquis del circo de Moscú, aterrizados en Santiago del Estero.

Los legisladores provinciales, al igual que los concejales y altos funcionarios, asesores y jueces, cobrando fabulosos sueldos, totalmente desproporcionados con respecto al resto de los trabajadores.

Y con un poder judicial, por lo menos los jueces, camaristas y fiscales del crimen, y los miembros políticos del Superior Tribunal que ejercían el control, complacientes y temerosos del poder, incapaces de procesar o de investigar de oficio las numerosas  denuncias de latrocinio y de corrupción.

La mayoría de estos políticos utilizaron la función publica para enriquecerse, en la mayor impunidad, y haciendo  ostentación  de sus riquezas.-Autos últimos modelos.-Casas fabulosas.-Viajes principescos, fincas de fin de semana, con “pequeños campitos” con su piscina climatizada.-

Y en muchos de los barrios de la ciudad capital , de La Banda y en los pueblos del interior no hay una red de  agua potable domiciliaria -La población debe recurrir a los grifos o a las represas públicas, en el interior, donde también calman su sed los caballos y animales.-O bien asaltar los trenes aguateros antes de ser privatizados y cuando aún pasaban.-

En el mes de diciembre, el pueblo de Santiago del Estero, se despertó con la novedad que el Gobierno de la Provincia no había abonado el cloro para potabilizar el agua a una Empresa de Tucumán que se negaba a suministrarla.-Increíble pero cierto.-YA NI AGUA POTABLE PODÍAMOS CONSUMIR!!!!!!.-

Pero en honor de la verdad.-Debemos decir, para “tranquilidad” de nuestros políticos, funcionarios y jueces, que la corrupción y la impunidad no existen solamente en Santiago del Estero…”

Alguien me dijo, medio en serio y medio en broma. Como tragedia y como comedia, como fue el 16 de diciembre. DEBERÍA QUEDAR LA CASA DE GOBIERNO ASI..DE ESTA FORMA. POR MILES DE AÑOS PARA QUE TODOS RECUERDEN LO QUE PUEDE LA BRONCA DEL PUEBLO CANSADO DE LA HUMILLACIÓN.

Y me quedé‚ pensando sobre esta reflexión, mientras la contemplo.-AUN LO PIENSO. SERIA IMPORTANTE QUE QUEDE LA CASA DE GOBIERNO COMO ESTA. QUEMADA Y PINTADA TOTALMENTE CON LAS LEYENDAS. COMO UN SÍMBOLO  PARA SIEMPRE. COMO UN VERDADERO MONUMENTO HISTÓRICO DIGNO DE SER VISITADO.-AL FRENTE DE LA ESTATUA DE SAN MARTÍN QUE ESTOY SEGURO EL 16 de DICIEMBRE  SONRIÓ POR PRIMERA VEZ EN MUCHOS AÑOS .

los juarez

 

A manera de reflexiones finales

A 25 años del santiagueñazo, nos cruzamos una y otra vez, con diversos testimonios, repasando las imágenes y volviendo a las preguntas iniciales de la primera parte. El santiagueñazo influyó decisivamente en la actual configuración política-económica-ideológica de nuestro tiempo: el Frente Cívico es tan capitalista y neoliberal como el justicialismo de los noventa. Influyó para el sostenimiento y la autorregulación de una casta política. Influyó en las eternas postergaciones populares.

Decimos esto, porque viendo las cosas desde un “realismo político materialista”, y en esto nos referimos, a una concepción política, a una perspectiva que privilegia el punto de vista del gobernante y que da centralidad al Estado como figura fundamental de la política y de la historia. Es que por ello que su debilitamiento del orden y sobre todo, la unidad del Estado son imprudentes, y esto va más allá de las izquierdas y derechas. Dicho esto, nos preguntamos, ¿Cuál es la diferencia en las construcciones, prácticas del poder y el ejercicio del gobierno a cargo del Estado, del Frente Cívico, de lo que fue el iturrismo o el juarismo? ¿Qué sedimentos del neoliberalismo democrático se mantienen? Diríamos que mucho.

Entendemos que aun, en algunos sectores no se ha procesado al nivel de una teoría política, de la historia y del Estado con la potencia y sistematicidad necesaria, de lo que fue el Santiagueñazo, en tanto de la realización histórica de lo que fue el justicialismo y el radicalismo en los noventa.

Alguien nos habló de una transición a partir de las intervenciones federales de 1993 y 2004, y los que vinieron después se autoproclamaron como paladines de la democracia, pero los procesos posteriores fueron erráticos y con el mismo resultado de una impronta y fracaso (del neoliberalismo), traducido en: corrupción (pública y privada) e impunidad; precariedad laboral; subempleo; marginación social y política; la explotación empresarial de una mano de obra barata; privatización-mercantilización de servicios básicos para la vida y entendidos como un producto de mercado, como refugios financieros; atesoramiento individual de los beneficios sustraídos del trabajo de todos y las leyes del rey mercado; devastación planificada de los derechos más elementales; pobreza; miseria; proliferación de una insoportable desigualdad social; democracia de baja intensidad; establecimiento de un nuevo orden timocrático; asistencialismo precario para miles de comprovincianos; someter a la educación y la salud a las necesidades de los mercados; la tercerización y la mercantilización del sector público; la formación de un mercado de capitales especulativos (desde “cuevas”) con préstamos a los empleados públicos a tasas usurarias; las fuerzas el mercado modelando la vida institucional y ejerciendo una presión sobre las vidas privadas; además de dominar el discurso político; imposición del pensamiento único; legitimación a las degradaciones medioambientales y largos etcéteras. Y en esto queremos ser definitivos: El Frente Cívico es la continuidad del juarismo y del iturrismo bajo otras morfologías. ¡Sí son casi los mismos de los que ya estuvieron y fueron protagonistas de esos acontecimientos! Es sopa recalentada. Decía una tía: “En Santiago somos pocos y nos conocemos mucho”.

Por último, siempre les decimos a nuestros alumnos, que no hay que despreciar el pasado común, porque terminamos en un complejo y en un autodesprecio tremendo. Lo que hay que hacer es desmontar ese complejo. Se necesita una voluntad renovada de estar al lado del futuro, no varados en las trincheras del pasado.  Mirar la historia dialécticamente, entender la escala de la partida que se jugó desde el siglo XVI, o si se quiere más contemporáneo desde los ´70 del siglo pasado, diríamos, no despreciar eso: tomarlo con estoicismo.

 

Por Hugo R. Manfredi

 

Bibliografía consultada:

*Angelone, Juan Pablo. “Levantamientos de empleados públicos provinciales. Elementos para la caracterización de un nuevo tipo de violencia en la Argentina desde la Sociología Política” En Fernández A. y Gaveglio S. (Comps.) “Globalización, Fragmentación social y violencia” Edic. Homo Sapiens, CEIPI, 1997, Rosario, Argentina.

*Auyero, Javier. “El Santiagueñazo (Argentina 1993) Las Memorias de la Protesta”. Rev. Venez. de Economía y Ciencias Sociales, 2002, vol. 8, n°1 (ene.-abril), pág.33-56.

*Bueno, Gustavo. En “Teoría de Cierre Categorial” y “Primer Ensayo sobre las categorías de las “ciencias políticas”. En Catoblepas, revista crítica del presente. Nódulo materialista.

*Dargoltz, Raúl, Oscar Gerez y Horacio Cao “El Nuevo Santiagueñazo: cambios políticos y regímenes caudillistas”. Edit. Biblos, 2006.

*Dargoltz, Raúl “El Santiagueñazo. Gestación y crónica de una pueblada argentina” Edic. El Despertador, 1994.

*Farinetti, Mariana. “16 de diciembre de 1993: el Santiagueñazo. Acontecer y porvenir de una rebelión”. Links.

*Gaveglio, Silvia y Manero, E. “Desarrollo de la teoría contemporánea”. Edic Homo Sapiens, 1996, Rosario.

*Harman, Chris. “Comprendiendo el Neoliberalismo”. La hiedra, revista anticapitalista, links.

*Harvey, David. “A Brief History of Neoliberalism”. Oxford University, traducido. Links.

*”El estallido social en Santiago”, fascículo de colección, Edit. Diario El Liberal, Santiago del Estero, 1993.

*García Delgado, Daniel “Estado y Sociedad. La nueva relación a partir del cambio estructural”. Tesis, Grupo Edit. Norma, Bs.As., 1994, pág. 189.

*Hilb, Claudia “La violencia en la Teoría Política”. En Fernández, A. y Gaveglio, S. (Comps.) Op. Cit. Pág. 17-37.

*O`Donnell, Guillermo. “Acerca del Estado, la democratización y algunos problemas conceptuales. Una perspectiva latinoamericana con referencias a países poscomunistas”. En Desarrollo Económico”, Vol. 30, N°130, julio-sept. De 1993, pág. 172-173.

* Stuart Hall, Doreen Massey y Michael Rustin “After Neoliberalis? The Kilburn Manifiesto”. Traducido en diario Clarín, suplemento Ñ, 25/05/2013.

*Sugerimos a nuestros lectores las lecturas en este mismo blog, “El problema y los problemas de Santiago del Estero”, “Los hijos del D´otor”, “Santiago del Estero como resabios de los imperios”, “Usos y costumbres de la corrupción”, entre otros.

En otras entradas nos ocuparemos de las biografías  político-social-empresarial de algunos dirigentes si las circunstancias lo requieren, tanto de justicialistas como de los radicales u de otros partidos, y que hoy son  los actuales funcionarios del gobierno del Frente Cívico o que adhieren a éste proyecto, y que nos quieren dar clases de como solucionar los problemas del presente y los desafíos del futuro.

 

 

 

 

 

 

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Santiagueñazo: a 25 años de un estallido (Tercera parte)

4-Sobre la fase Gnoseológica y ontológica del Santiagueñazo

Para poner delante la heterogeneidad de los materiales, nos sirven de ejemplos los textos de Marina Farinetti, Raúl Dargoltz, Horacio Cao, Oscar Gerez y otros que con sus interpretaciones llegan a constituir los principales corpus bibliográficos del santiagueñazo. Todas ellas desde una perspectiva, como ya lo dijimos, que busca reivindicarse como científica. La razón por la que resulta indispensable considerarles es el hecho que los gobernadores y funcionarios que regirán Santiago del Estero durante este período fueron del partido Justicialista con sectores de la Unión Cívica Radical y sus acciones reflejaban sus planes y programas partidarios.

Los trabajos compilatorios, que abordan los problemas estructurales que surgirían después del comienzo de la aplicación de las políticas neoliberales en Argentina y Santiago del Estero y su impacto en diversas áreas como la macroeconomía, lo político, lo social, lo cultural, etc. son profusos. A la fase gnoseológica se agregan los abordajes de los científicos sociales, especialistas en politología, discursos políticos, gremiales donde se arrojan el proceder de los que ejecutaban y operaban en las filas de los partidos, del gobierno u otras organizaciones.

De todos modos, todos los materiales expuestos considerados son insuficientes de dar cuenta lo que podríamos a llamar la esencia del Santiagueñazo.

Después de 25 años, ¿cuáles serían entonces las directrices que nos permitieran el balance prudente de los años transcurridos? Los abordajes del Partido Justicialista nos plantea una cuestión: ¿cuántos justicialismos han existido? ¿Cuáles son los que subsisten hasta la actualidad?

Cabe aclarar que desde nuestra perspectiva, la dialéctica de la historia no se da en la lucha de clases sino en la dialéctica de Estados, siendo estos últimos las figuras fundamentales de la historia. Esto lo consideramos así, porque el justicialismo o el radicalismo tuvieron una postura con respecto al Estado y su administración que ejercitaron durante décadas por ésta dupla partidaria en distintos momentos de nuestra historia. Entonces lo que decimos que todo lo actuado emanado por estos partidos durante el santiagueñazo se encontraban frente a un Estado,y en ejercicio del mismo, como así también lo actuado por parte de los empleados públicos.

 

TEXTO 1

– “16 de diciembre de 1993: el Santiagueñazo. Acontecer y porvenir de una rebelión”

Por Marina Farinetti

Martes 20 de mayo de 2014, puesto en línea por Dial

  1. Introducción a la historia política de Santiago del Estero

Santiago del Estero es una provincia ubicada en el Noroeste argentino, la región menos desarrollada del país, con poca riqueza y diversificación, y con poco trabajo, la Provincia de Santiago del Estero es altamente dependiente de los recursos estatales. El Estado es la principal fuente de empleo. A su vez, el gobierno provincial depende en gran medida de los recursos que consigue del gobierno nacional, pues sus recursos propios son muy escasos.

La provincia fue objeto de una intervención federal en 2004 [1], la cual puso fin al dominio de “los Juárez”. Hasta entonces, era frecuente que cualquier conversación sobre política en Santiago girara en torno a los asuntos del matrimonio Juárez, en especial, con comentarios sobre el trato implacable de ambos hacia los enemigos políticos. Carlos Juárez ascendió a Gobernador en 1949 con el apoyo del Presidente Perón y de Evita, es decir tuvo un rol protagónico en los orígenes de peronismo a nivel provincial. La segunda vez que Juárez fue electo en ese cargo fue en las elecciones de 1973. Cabe aclarar que entre el derrocamiento de Perón en 1955 y las elecciones de 1973 el peronismo había sido ilegalizado como partido político en el país. Juárez fue derrocado por el golpe militar en 1976 y pasó la dictadura en el exilio junto con su esposa. Volvió para competir en las elecciones de 1983 como candidato por el peronismo y, por tercera vez, resultó electo Gobernador.

En el período democrático 1983-2004 el juarismo, en términos de las categorías weberiana, se constituye como una forma de dominación que combina una legitimidad electoral y popular y con elementos patrimonialistas [2]. Los santiagueños atribuían a “los Juárez” un poder sin límites y continuo que remitía a un pasado histórico que se vuelve perpetuo por acción de esa idea sobre el poder. Llamó nuestra atención el uso en el lenguaje ordinario de las fórmulas: “Juárez gobierna desde hace 50 años; directa o indirectamente”; “siempre fue el dueño del poder en Santiago del Estero”. Esta noción hace abstracción de períodos en los que hubo importantes golpes militares, ilegalización del peronismo y, en el período democrático abierto en 1983, de las derrotas electorales sufridas. Así, en 1987 Juárez no contaba constitucionalmente con la posibilidad de la reelección y promovió como candidato oficialista a su hombre de confianza, César Iturre, pero ello no impidió una pelea entre ambos ni que Juárez perdiera en las elecciones de 1991 frente a otro candidato peronista, esta vez el favorito del gobernador saliente, Carlos Mujica.

A fines de 1993 Santiago del Estero se encontraba en una crisis muy grave: el Estado provincial no había podido pagar los salarios de los empleados públicos desde hacía tres meses. En ese momento, la provincia necesitaba imperiosamente de fondos nacionales extraordinarios. El Ministerio de Economía de la Nación llevada adelante una política de ajuste fiscal en las administraciones públicas provinciales, la cual incluía medidas de presión muy fuertes. En el caso de Santiago del Estero, tales medidas no se detuvieron al borde del estallido social [3].

En los días previos al estallido del 16 de diciembre se venían sucediendo día a día, desde hacía por lo menos un mes, huelgas y movilizaciones callejeras en reclamo del pago de los salarios adeudados en la administración pública. Estas eran cada vez más frecuentes, más numerosas y también más audaces, en el sentido de que se fueron incorporando tomas de edificios, quema de gomas, enfrentamientos con la Policía. A pesar de que se puede apreciar una clara escalada en la virulencia de las manifestaciones, no se registraron incidentes de violencia significativa. Con respecto a la dinámica de estas movilizaciones, podemos marcar que los manifestantes se agrupaban en función de instancias gremiales referidas a sus respectivos lugares en la estructura del aparato administrativo del Estado y que se producían encuentros no programados de forma centralizada en sitios públicos como la Casa de Gobierno, la Legislatura o reparticiones públicas como el Consejo Provincial de Educación, el Banco de la Provincia, etc. Sin embargo, estos encuentros formaban parte de la dinámica instalada a partir de la repetición y los rituales que se iban generando por vivir cotidianamente la misma situación.

  1. El 16 de diciembre de 1993

La concentración comenzó en las primeras horas de la mañana en la Plaza San Martín, situada al frente de la Casa de Gobierno. Arribaron allí, como todos los días previos, diferentes columnas de manifestantes correspondientes a gremios y lugares de trabajo con distinto grado de agregación y organización. Detrás de esta convergencia, puede afirmarse que no existió una convocatoria general por parte de alguna entidad organizadora, es decir, no se contó con una instancia general de coordinación de todos los grupos de manifestantes. Es necesario aclarar que es innegable la presencia en la protesta de los gremios estatales y la red de gremios que se había plasmado a partir del prolongado conflicto por el atraso salarial en la administración pública; el reclamo de los empleados estatales contó con una instancia de articulación sindical. Por eso, no es que hayan faltado los gremios en un conflicto que los implicaba directa y naturalmente; lo que se quiere destacar estrictamente es la ausencia de alguna entidad o grupo claramente identificado que haya convocado a la manifestación explícita que dio origen al Santiagueñazo en nombre de todos los sectores participantes y bajo una consigna común.

Según un informe elaborado por la Jefatura de Policía de la provincia, “más de 5.000 personas concurrieron a la Casa de Gobierno”, donde nació la manifestación de empleados públicos que dio origen al Santiagueñazo (El Liberal 18.12.1993:16).

En 1993, según datos de la Encuesta Permanente de Hogares del INDEC, el área urbana Santiago del Estero-La Banda tenía 305.000 habitantes, de los cuales 89.000 estaban ocupados. Del total de ocupados, el 26 %, es decir 23.140 personas, eran empleados públicos (incluyendo los empleados provinciales, nacionales y municipales). Los empleados públicos provinciales (incluyendo los empleados administrativos del gobierno, más los docentes y los trabajadores del sector salud) eran alrededor de 17.900 personas. Por tanto, los 5.000 manifestantes reunidos frente a la Casa de Gobierno representaban aproximadamente un tercio del total de empleados públicos residentes en la ciudad capital y La Banda, lo cual, teniendo en cuenta que la reunión se produjo en las primeras horas del día y la ausencia de una convocatoria general y precisa, implicaba una participación notable.

La manifestación del día 16 tuvo un bajo grado de planificación, esto es, los participantes no seguían un plan de acción previamente coordinado y la multitud no obedecía a líderes consolidados. No podríamos sostener, sin embargo, que en la multitud estaba ausente cualquier principio de organización, jerarquía o autoridad, pues su capacidad de acción colectiva fue notable. Entonces, la pregunta clave es cómo fue posible que los manifestantes hayan llevado a cabo el asalto, saqueo y quema de las sedes de los tres poderes constitucionales y de catorce casas particulares de dirigentes políticos (además de varios intentos o daños menores), todo en un mismo día y con una dinámica específica. La violencia fue administrada de manera selectiva, no fue en absoluto indiscriminada. En circunstancias de ausencia de control policial y ante la crisis de la autoridad gubernamental, o sea, en “tierra de nadie” (como dicen los santiagueños para representar lo vivido el día del estallido), hubieran sido esperables manifestaciones fragmentadas de violencia, con objetivos más privados que colectivos. En otras palabras, hubiera sido previsible la primacía de deseos e intereses particulares y la emergencia de odios y rivalidades de orden más privado que colectivo. En este caso, los objetivos hubieran obedecido a una dinámica general caótica y dispersa, lo cual no es el caso. No se registraron ese día delitos de envergadura contra la propiedad o la persona que no encajase en la categoría de político públicamente reconocido por los cargos desempeñados en su trayectoria, ni contra otros edificios fuera de las tres sedes gubernamentales. Estos, sin duda, hubieran sido perfectamente posibles desde un punto de vista externo: la ausencia de control policial, pero quizá no lo fueron desde un punto de vista interno o moral. Al mediodía se registraron ataques y saqueos a comercios en el centro de la ciudad, pero los manifestantes no se concentraron en este tipo de objetivo. En general, los comerciantes defendieron sus negocios ayudados por vecinos y no fueron significativos.

Después de incendiada la Casa de Gobierno, pasado el mediodía, la manifestación original se desplazó y dispersó hacia otros objetivos. Hemos tenido dificultades para reconstruir con exactitud el itinerario seguido y la dinámica de los desplazamientos de los manifestantes, pues los relatos relevados en la prensa y las entrevistas no siempre son homogéneos. Si bien conocemos los edificios públicos y los domicilios particulares atacados, no tenemos seguridad sobre el orden del recorrido y sobre la dinámica de agrupamientos y desprendimientos de las columnas de manifestantes, ya que no sería correcto suponer que se trataba de un único contingente que se desplazaba de un lado al otro, a pesar de que así aparezca implícito en los relatos. Las crónicas periodísticas se refieren a sucesivos “desprendimientos” de manifestantes, pero tanto en éstas como en los relatos de los entrevistados se presupone la unidad de la manifestación señalando el orden de los sitios “visitados”.

Después de la Casa de Gobierno, los manifestantes se dirigieron a los Tribunales y la Legislatura. Parece más posible que primero hayan ido a Tribunales porque queda muy cerca de la Casa de Gobierno, pero este orden no nos consta, ya que se han recogido versiones encontradas. Otra posibilidad es que se hayan conformado distintos grupos y los ataques a estos edificios puedan haber sido simultáneos. Un entrevistado estuvo en los dos sitios; según él, primero en Tribunales y después en la Legislatura. En el video Santiago en Llamas también se presupone que se trató de una misma manifestación y primero es Tribunales y después la Legislatura [4]. En definitiva, no importa tanto este dato. Según El Liberal (17.12.1993:5):

“Luego de que los manifestantes tomaran e incendiaran la Casa de Gobierno, un nutrido grupo se desconcentró del lugar y avanzó por el casco céntrico hasta llegar a la Legislatura donde ingresaron y en forma indiscriminada destruyeron todo lo que se encontraba a su paso. Desde las ventanas arrojaron muebles, máquinas de escribir, ventiladores y todo tipo de artefactos, inclusive las bancas de muchos legisladores, para luego quemarlos en la puerta del recinto deliberativo que ya ardía en su interior. Posteriormente, la horda enardecida se dirigió por calle Avellaneda y tomó por Independencia, con la firme decisión de quemar la casa del gobernador de la provincia, Fernando Martín Lobo.”

En las primeras horas de la tarde, el recorrido por los domicilios particulares que fueron destruidos fue el siguiente:

  • Miguel Brevetta Rodríguez, ex vocero del ex gobernador Carlos Mujica.
  • Antonio López Casanegra, ex ministro de Obras Públicas de la Provincia.
  • Hugo Crámaro, ex diputado nacional y presidente del Consejo Provincial de Vialidad, cuñado del ex gobernador César Iturre.
  • Roberto Díaz, Secretario General de la Agremiación de Educadores Santiagueños y Afines (AESyA).
  • Gustavo Adolfo Gauna, ex diputado provincial del PJ.
  • Miguel Angel Granda, ex diputado provincial del PJ.
  • César Iturre, ex gobernador.
  • Carlos Juárez, ex gobernador y senador nacional en ejercicio.
  • Darío Moreno, miembro del Superior Tribunal de Justicia. En 1995 será electo vicegobernador en la fórmula con Carlos Juárez.
  • Carlos Mujica, ex gobernador.
  • Nilda Riachi, diputada provincial del PJ.
  • Carlos Unzaga, ex diputado provincial del PJ (vecino de Juárez).

Fueron también destruidos el estudio, contiguo a la vivienda, y la finca de Carlos Juárez, y la empresa Matelson, propiedad de Iturre. Esta última fue atacada en las primeras horas de la noche y, por efecto de la intervención policial, no se avanzó más allá de la destrucción de mobiliario. Por lo tanto, los ataques a los inmuebles saqueados y destruidos total y casi totalmente fueron catorce. Asimismo, hubo varios intentos. El primero fue en el domicilio del Gobernador en ejercicio Fernando Lobo:

“Pedradas y todo tipo de objetos contundentes fueron arrojados contra el referido inmueble y en momentos en que quienes estaban al frente del grupo de revoltosos logró derribar la puerta e ingresar a la vivienda, se hizo presente un grupo de efectivos de infantería lo que generó corridas en todas direcciones” (El Liberal 17.12.1993:5).

Otro intento renombrado fue el de la casa de José Zavalía, repelido usando armas de fuego por él en persona y colaboradores suyos. También se realizó un intento en la vivienda de Eduardo Abalovich, presidente del bloque de diputados provinciales de la UCR, el cual fue impedido por intervención policial. Corrió la misma suerte Américo Moya, Presidente del Superior Tribunal de Justicia, con el cual los intentos contabilizan cuatro.

Al día siguiente se registraron ataques en la lindera ciudad de La Banda. Fueron saqueados e incendiados totalmente los domicilios del ex concejal Manuel Camacho y del ex diputado provincial Manuel Bellido, ambos del Partido Justicialista. Hubo otros intentos, pero ya se contaba con la acción represiva de la Gendarmería.

En cuanto a la cantidad de manifestantes que participaron en los saqueos, cuando El Liberal precisa la cantidad de manifestantes que atacaron alguno de los domicilios en particular indica desde 150 hasta 250, pero siempre transmitiendo la sensación de que eran muchos. Como ejemplos, valen las siguientes citas (El Liberal17.12.1993:7).

“Las casas particulares del ex gobernador Carlos Mujica, el senador nacional Carlos Juárez y los diputados nacionales César Iturre y Hugo Crámaro, fueron saqueadas y totalmente incendiadas por una gran cantidad de exaltados manifestantes, quienes hicieron lo propio con muchos funcionarios y ex diputados, sindicándolos como los ‘principales responsables’ de la situación que vive la provincia.”

(En la casa de Antonio López Casanegra) “Muchas personas —entre ellas mujeres, jóvenes y hasta niños de distintas condiciones- acarreando, empujando y cargando todo tipo de artículos del hogar, electrodomésticos, muebles, ropa de cama y blanco, indumentaria, calzado, puertas, ventanas y enceres de toda clase.”

Está claro que la manifestación original de 5.000 personas se ramificó y cabe presuponer que el número se redujo al entrar en la dinámica de los saqueos, los cuales duraron toda la jornada, pero las fuentes no aportan mayores precisiones.

Más allá del número, no hay dudas de que la participación fue alta y heterogénea en cuanto a la inscripción de los participantes en categorías sociológicas y hubo diversas formas de participar. Así se lo transmitió en la prensa:

“Hubo prácticamente toda una ciudad sumada a este ajusticiamiento, porque el que no cargaba en sus hombros con alguna pertenencia de los políticos o funcionarios; o no arrojaba un fósforo encendido sobre lujosos cortinados, festejaba la acción de los manifestantes, los apoyaba; los apañaba y hasta salía en defensa cuando los policías llegaban al lugar —tarde, casi simbólicamente-, trataban de quitar alguna que otra prenda o utensillo que se llevaban las mujeres o los menores. Y fue la misma reacción en todos los domicilios saqueados” (Suplemento El Liberal sobre el santiagueño:18).

“Muchas personas se llevaron parte del vestuario del matrimonio Juárez, y algunos se burlaban luciendo caros vestidos o elegantes trajes, ante el aplauso y la aprobación generalizada de cientos de espectadores” (El Liberal: 17.12.1993:3).

“Inmediatamente los manifestantes se dirigieron a los domicilios particulares de los personajes políticos más cuestionados, quemando sus viviendas y saqueando sus pertenencias. (Enumeración de los domicilios), en ese orden, fueron los principales blancos de la furia de los más exacerbados y el festejo de miles de personas que observaban” (Fano 1993:6).

Fue la primera protesta que, en la década del 90 en Argentina, impugnó —por corruptos— a los representantes políticos en bloque y presentó un impactante nivel de violencia y espontaneidad en la acción directa [5].

Los blancos de la violencia en el Santiagueñazo dejan clara la dirección política de la acción popular. Prácticamente no hubo ataques a comercios ni otro tipo de blancos no políticos. Una única metodología era aplicada a cada blanco de la violencia, fueran edificios públicos o inmuebles privados; es decir, se seguía una especie de protocolo: se hacía una hoguera afuera del inmueble que los saqueadores alimentaban con sillas, sillones, etc. mientras se desarrollaba el saqueo al menudeo. La ausencia de represión policial no fue la oportunidad para venganzas privadas.

La multitud no hizo distinción entre partidos políticos ni entre funcionarios y ex funcionarios. La multitud suprimió así las diferencias en el campo de la política. [6]El colectivo de la protesta albergó momentáneamente una amplia diversidad y se dio una división de roles definidos en plena acción. Quienes rompieron las puertas fueron generalmente jóvenes de clase baja, audaces anónimos. Ellos liberaban la entrada para todos los demás.

  1. Clima de bronca y fiesta

La atmósfera de la revuelta fue principalmente de bronca, pero también hubo componentes festivos. Esto puede apreciarse en el video Santiago en Llamas, en los relatos de los protagonistas y en las crónicas periodísticas. Por dar algunos ejemplos, un titular de El Liberal del día siguiente fue: “La gente festejó el robo a las casas de los políticos” y en el texto se señaló:

“La euforia y la aprobación se hicieron evidentes en los aplausos, gritos y silbidos de las personas que se acercaron al domicilio de César Iturre y Carlos Juárez, cuando los saqueadores sustraían de las viviendas todo tipo de elementos. La actitud obedecía a un obvio estado generalizado de satisfacción al ver ejecutarse ‘un poco de justicia por cuenta propia. En autos, bicicletas y especialmente en motos y ciclomotores, santiagueños de condición humilde o profesionales bien posicionados, se detenían a observar las escenas como si se tratara de un esperado espectáculo (p. 10).”

Asimismo, el columnista Rafael Fano escribió en ese mismo periódico (p. 6):

“Inmediatamente los manifestantes se dirigieron a los domicilios particulares de los personajes políticos más cuestionados, quemando sus viviendas y saqueando sus pertenencias… (enumeración), fueron los principales blancos de la furia de los más exacerbados y el festejo de miles de personas que observaban. Es trágico afirmarlo, pero toda una comunidad sintió satisfacción mientras humeaban las casas de los principales protagonistas de la decadencia santiagueña.”

Y en otro sitio (p. 3) se reconocía que:

“Tal vez pueda parecer un contrasentido, teniendo en cuenta el grave momento por el que atravesaba la ciudad, el hecho de que las personas que observaban la acción de los manifestantes festejan y premian con el aplauso el paso de estos con su ‘botín’, esgrimiendo un estado que rayaba con la felicidad.”

Durante el saqueo de la vivienda del caudillo máximo algunos se vistieron con la ropa de su esposa y de esta manera conseguían el aplauso y la risa de la multitud.

“Muchas personas se llevaron parte del vestuario del matrimonio Juárez, y algunos se burlaban luciendo caros vestidos o elegantes trajes, ante el aplauso y la aprobación generalizada de los cientos de espectadores” (El Liberal 17.12.93: 3).

De igual manera, los manifestantes exhibían burlonamente pertenencias íntimas de sus jefes. Esto nos indica que la gente había perdido el miedo y se había sumergido en una experiencia de liberación temporaria del poder. La pregunta clave es, entonces, cuándo se pierde el miedo. Es verdad que la Policía había desaparecido de la escena y que no había frenos inmediatos, es decir, pocas veces alguien se interpuso en la marcha de los manifestantes. De manera que la sensación repentina de poder colectivo tiene que haber fomentado conductas audaces. Pero la falta de frenos inmediatos no es suficiente para comprender cómo un vecino puede permitirse saquear la casa del poderoso del barrio, cuando es seguro que va a tener que confrontarse cara a cara con él en algún momento posterior al hecho.

4.Ausencia de represión y enfrentamientos

A pesar de los componentes violentos de la revuelta, hubo un bajo nivel de enfrentamiento directo. Inicialmente, frente a la Casa de Gobierno hubo un enfrentamiento con la Policía, que reprimió a los manifestantes con gases lacrimógenos, balas de goma y con algunas balas verdaderas también, ya que se registraron dos heridos con balas de plomo entre los manifestantes. Sin embargo, el cordón policial que protegía la Casa de Gobierno, en un acto notorio, se retiró del escenario, dejando libre el camino hacia la misma. En el video Santiago en Llamas puede apreciarse con claridad el momento en el cual la Policía se retira de la explanada de la Casa de Gobierno. Lo hace de forma ordenada, como ejecutando una decisión orgánica e inequívocamente transmitida. El interrogante sobre cuál fue el origen de la decisión de la retirada no posee una respuesta única, sino que son posibles varias y puede sintetizarse en los dos grupos siguientes.

  • Fue una decisión autónoma del cuerpo policial fundada en diversas razones: a) el atraso salarial también abarcada a los agentes, por lo cual existía un estado de descontento y conflicto en la institución policía, así en el punto crítico del pasaje a la represión se sumaron a la protesta; b) el costo de continuar con la represión hacía imprudente otra opción, por lo cual la retirada fue racional desde el punto de vista técnico-profesional; c) no se contaba con el equipamiento necesario para una acción represiva de la magnitud requerida por la situación.
  • La Policía obedeció una decisión política con diverso grado de institucionalidad, la puede haberse originado en: a) las altas esferas del gobierno nacional, interesado en promover el desorden para facilitar la intervención federal y desmejorar la posición del radicalismo provincial; b) los potenciales interventores, interesados en agilizar la medida de intervención; c) los sectores del peronismo provincial interesados en la intervención para perjudicar las posiciones electorales de Zavalía en el caso de que el vicegobernador, a cargo del gobierno luego de la renuncia del gobernador Mujica, convocase a elección.

No contamos con pruebas a favor de alguna de estas respuestas ni hemos realizado una investigación sobre la Policía de Santiago del Estero como un actor aparte, con sus vinculaciones institucionales y políticas, de manera de contar con un fundamento propio a favor de alguna de las posiciones definidas. En cambio, nuestro análisis nos permite iluminar componentes de la situación que han jugado a favor del abandono de la escena por parte de la Policía. En primer lugar, la crisis general de la autoridad política provincial, de la cual formaban parte tanto las incapacidades del Estado provincial como la gran deslegitimación del gobierno y de la dirigencia política provinciales. Dicha crisis afectaba la integridad del Estado en su capacidad para controlar la estructura burocrática y éste estaba, al mismo tiempo, desmembrado políticamente a raíz de la inestabilidad de los últimos gobiernos y del proceso de fragmentación del poder político. Dado este panorama, no sería razonable presuponer que el accionar de la Policía respondía a una cadena jerárquica e institucionalizada de la toma de decisión en cuyo vértice se ubicaba la autoridad política estatal, esto es, alojada fuera del ámbito corporativo de la Policía. O sea, la autoridad estatal no solamente estaba destruida en sus capacidades prácticas y su integridad institucional, sino también en la legitimidad de los gobernantes. Si la Policía hubiera procurado controlar a los manifestantes hasta las últimas consecuencias, con un presumible alto costo represivo, ¿quién se hubiese hecho responsable? ¿Podía la Policía sostener por la fuerza a una autoridad política totalmente socavada en su poder de mando y su legitimidad?

En segundo lugar, el nivel de generalización de las consecuencias de la falta de pago de los salarios de los empleados estatales predispuso un vínculo directo hacia los manifestantes por parte de la Policía. Era alta la probabilidad de que un policía estuviese personalmente relacionado en su vida cotidiana con manifestantes. Un entrevistado nos contó que en las protestas de los días anteriores un policía detectó a su madre entre un grupo de manifestantes que estaba siendo reprimido, dejó su arma a un compañero y corrió a protegerla. También, en el video Santiago en Llamas se aprecian aplausos y abrazos de los manifestantes para con los policías, algunos con el rostro sonriente, cuando se iban retirando del frente de la Casa de Gobierno.

Dados ambos componentes, la crisis del Estado provincial y los alcances del conflicto salarial, resulta perfectamente concebible que la Policía haya actuado por criterios autónomos de preservación corporativa. La tesis conspirativa, en cambio, es más difícil de defender: ¿quién podría haber ordenado a la Policía dejar pasar a los manifestantes hacia la Casa de Gobierno?, ¿quién podría haber hecho semejante cara apuesta con un medio tan incierto como la expresión de la indignación popular?

Los manifestantes, luego de asaltar, tomar y quemar la Casa de Gobierno sin resistencia policial ni de ningún tipo, emprendieron el recorrido que duró prácticamente todo el día. En general, tanto los Tribunales y la Legislatura como los domicilios particulares fueron atacados sin resistencia policial, pero tampoco por parte de sus moradores ni de sus amigos o seguidores. De todos modos hubo excepciones en algunos casos en los cuales policías impidieron el ingreso a ciertos domicilios (de Lobo y Abalovich, por ejemplo) o realizaron detenciones, pero esta no fue la regla general. Uno de los titulares de El Liberal del 17 de diciembre fue “Ciudad desprotegida. Fue casi nula la acción policial”.

Salvo el caso de José Zavalía y algunos otros políticos que decidieron defender sus bienes con fuerzas propias, los manifestantes no tuvieron que vencer obstáculos para ingresar en las viviendas, saquearlas e incendiarlas. Cuando hubo resistencia, los manifestantes optaron por dirigirse a otro objetivo o su superioridad hizo que los moradores abandonaran sus viviendas luego de intentar interponerse. Por lo general los políticos no estuvieron en sus casas. Díaz y su esposa habían huido instantes previos al hecho en un automóvil portando sólo un maletín. Granda intentó defender su propiedad pero tuvo que resignarse. También

(López Casanegra) “al principio intentó defender su propiedad, pero desistió al comprobar lo contraproducente que resultaba su actitud, por lo cual de inmediato abandonó el lugar custodiado por efectivos policiales (El Liberal, 17.12.93, pág. 2).

Entonces, excepto en los pocos casos señalados, no se registraron enfrentamientos entre los manifestantes y otro grupo. Recurrentemente, los entrevistados condensan lo vivido en la expresión “era tierra de nadie”. A su vez, ningún grupo socialmente relevante se hizo cargo de condenar rotundamente los hechos, lo cual está íntimamente vinculado con la ausencia de un esfuerzo posterior por identificar a los responsables, nuestro próximo punto. Asimismo, la ausencia de enfrentamientos se refleja en la baja cantidad de heridos registrada. El juez Lugones, a cargo de la causa, informó que hasta el viernes 17 se registraron siete heridos que fueron atendidos en distintos hospitales, un policía (herido con balas de goma) y un bombero (con diagnóstico por intoxicación con gases, heridas superficiales o traumatismos), ninguno de los cuales revestía gravedad (El Liberal 18 diciembre de 1993:15). También hubo, por lo menos, un herido con balas verdaderas, según quedó registrado en imágenes del video ya mencionado.

  1. Agencia indiferenciada

Los edificios públicos más importantes y los domicilios de las personalidades más encumbradas de la política santiagueña fueron destruidos sin que estos actos hayan sido imputados a personas identificables. En primer lugar, no se llevó a cabo un proceso judicial para determinar a los responsables de acciones claramente catalogables como delitos. La policía realizó detenciones durante las jornadas del 16 y 17, pero los presos fueron liberados casi inmediatamente. El 17 fueron liberadas 88 personas que se encontraban detenidas desde el jueves 16, según la lista que publica El Liberal del 18 de diciembre (p. 11). El juez Lugones informó en conferencia de prensa del 17:

“Se detuvo a 144 personas, de las cuales 7 son mujeres y 49 menores de entre 12 y 17 años, y 88 varones de 18 a 40 años aproximadamente. Las mujeres y los niños fueron liberados anoche, mientras que los varones se encuentran detenidos, incomunicados, a disposición de la Justicia (…) Los mismos son acusados de supuestos delitos de robo simple y calificado, daño simple, calificado e intencional (…) Fueron capturados mientras retiraban elementos de los edificios oficiales y domicilios particulares saqueados e incendiados ayer (…) El 90 % son habitantes de los barrios periféricos” (El Liberal 18.12.1993: 15).

El juez identificó a los detenidos como habitantes de los barrios periféricos, pero no podemos presumir que los detenidos eran representativos del conjunto de los manifestantes.

En segundo lugar, no hemos podido constatar que haya habido manifiestos actos de venganza. Esta posibilidad fue sistemáticamente indagada en las entrevistas, sin que haya sido mencionado un hecho concreto o públicamente reconocido. Quienes se quedaron en posesión de los bienes saqueados —imagínese un volumen muy significativo- tampoco fueron objeto de notorias persecuciones. Si bien se menciona frecuentemente que la Policía emprendió una búsqueda y estudiaba las filmaciones para identificar a los participantes, no se hace referencia a casos concreto, ni siquiera valiéndose de comentarios de terceros. No obstante, los realizadores del video Santiago en Llamas nos contaron que lo editaron a escondidas para proteger a los participantes y que han ido policías a su negocio para comprar el video y que no se lo han vendido por la misma razón. Asimismo, un ex comisario menciona en una entrevista tomada por Javier Auyero que se le fue ordenado recuperar los bienes y que, dado que encontró algunos en manos de personas vinculadas con el poder político, le costó su cargo policial. [7]

  1. El Santiagueñazo no existió

En el Santiagueñazo aparece un contraste entre, por un lado, una acción colectiva contundente y violenta y, por otro lado, sus evanescentes y dudosos efectos. La fuerza de la acción parece disolverse en la insignificancia del hecho. Ha llamado nuestra atención una enunciación con respecto al Santiagueñazo en boca de los santiagueños: “no existió”. Lo dicen afirmando que el acontecimiento no fue tal porque en realidad no produjo cambio.

Esta impugnación por irrelevante de nuestro objeto de estudio ilumina una parte oscura de una cuestión teórica general vinculada con las insurrecciones populares y los levantamientos políticos. Por lo general, toman dignidad de objetos de investigación los hechos que en alguna medida cambiaron el rumbo de la historia. Al contrario, el atractivo teórico del Santiagueñazo es que aparentemente no cambió nada.

En particular, cabe comentar el uso de la enunciación “no existió” por parte de un historiador local: miembro de la Academia Nacional de Historia, autor de los trabajos más completos sobre historia de Santiago del Estero. El me hizo un cuestionamiento que siempre me resultó enigmático y me ha motivado a reflexionar: si el Santiagueñazo “no existió”, cómo puede ser el tema de tu investigación.

La precariedad del existir de este acontecimiento parece ser intrínseca a la categoría de acción colectiva con la cual fue nombrado en los medios de comunicación y el discurso político: estallido social. Hay presupuestos en esta categoría: básicamente, lleva implícita que no hay acciones, ni actores, que es un acontecimiento del orden de la reacción o la explosión violenta.

Una de las primeras lecturas que me impactó en relación con la investigación del Santiagueñazo es “La economía moral de la multitud en la Inglaterra del siglo XVIII” [8]. Con este texto aprendí los pecados de lo que este autor llama la “visión espasmódica” de la acción de las clases populares. Hace una crítica a los historiadores que generalmente habían entendido los motines de subsistencia como una reacción frente al aumento del precio del pan. La demostración que daban esos historiadores era la correlación entre las dos series históricas: cuando subía el precio de pan había motines: acciones espontáneas ante un límite físico: el hambre. Me impactó mucho el artículo de Thompson porque en los motines de subsistencia el actor se armaba y se desarmaba en acción, aparecía y desaparecía repentinamente del espacio público.

En realidad, esta forma acción popular fugaz se emparenta con estallido social en la medida que ambas son un obstáculo para la búsqueda de un actor social convencional. Los estudios remarcan en general los rasgos de dispersión, heterogeneidad, desarticulación y otros similares. Las investigaciones se reparten entre los que abordan fenómenos que pueden ser atrapados en términos de movimientos sociales y aquellos que no alcanzan a constituirse en movimientos sociales. El Santiagueñazo no fue un movimiento social y no parece haber dejado ni rastros en este sentido. En el fondo subyace el mismo problema teórico: el hiato que puede existir entre, por un lado, la acción y, por otro lado, el acontecimiento cuyo significado se vuelve el objeto de una interpretación en función de la historia. Se trata de la significación atribuida a un acontecimiento histórico. Tocqueville se interesa por la continuidad entre el Antiguo Régimen y la Revolución Francesa, por el proceso. Otros historiadores se interesan por la discontinuidad política y cultural que provocó la toma de la Bastilla. Es inevitable la contaminación del pasado por el devenir que ocurre cuando se aborda la significación histórica de un acontecimiento.

El razonamiento que se repite en las entrevistas, tomadas en su mayor parte en 1999, o sea siete años después del estallido, en el terreno de la memoria y el olvido, es el siguiente: no es verdad que el “pueblo” quiso atacar a la clase política porque luego el “pueblo” votó a los “quemados”. Hubo restauración del orden político, lo cual no se condice con una rebelión.

Hay controversias entabladas en torno a cuestiones elementales relativas a los hechos, sin cuyo abordaje ni siquiera podemos referirnos a lo acontecido el 16 de diciembre de 1993 en la ciudad de Santiago del Estero. Qué ocurrió, quiénes fueron los protagonistas y, por último, por qué pasó son cuestiones sujetas a una disputa discursiva por parte de los actores involucrados en el asunto. Como sostiene Hannah Arendt:

“Las historias, resultados de la acción y el discurso, revelan un agente, pero este agente no es autor o productor. Alguien la comenzó y es su protagonista en el doble sentido de la palabra, o sea, su actor y paciente, pero nadie es su autor.” [9]

Vale decir, con ella, que nadie es el dueño del sentido o del significado de su acción cuando ésta pasa a formar parte de la historia.

  1. Relatos del Santiagueñazo

La construcción de una narración invierte el efecto de contingencia, en el sentido de que lo que se cuenta hubiera podido suceder de otro modo o no suceder en absoluto, generando un efecto de necesidad en el enlace de los acontecimientos que componen la trama. Lo inesperado y lo sorprendente se convierten en parte integrante de la historia contada cuando son comprendidos a posteriori, una vez transfigurados por la necesidad narrativa [10]. Así, todos los relatos recogidos presentan un esfuerzo por sostener coherencia interna y verosimilitud en la visión narrada de lo sucedido el 16 de diciembre. Junto con una descripción de los acontecimientos ofrecen explícita o implícitamente una explicación de los mismos. En este sentido, existen sobre el Santiagueñazo varias “teorías” que dan cuenta de los factores que llevaron al estallido, las cuales a veces están imbuidas de auténticos elementos de teorías sociológicas.

Clasificamos los relatos de la protesta recabados en “teorías” que he denominado del siguiente modo:

  • una mano oculta;
  • el imperio de la necesidad;
  • la ira y la purificación;
  • la rebelión popular.

En general, cada uno de los relatos recopilados no es reducible a los términos de una “teoría” única y no sería acertado forzar a la coherencia su contenido para alejarlo de ambivalencias y fallidos. Sin embargo, la clasificación, contemplando la unidad de cada relato (no necesariamente sobre la base de su coherencia lógica), refleja bien la diversidad de los puntos de vistas hallados respetando especialmente los lenguajes utilizados. Se aportan algunas citas de fragmentos de entrevistas, artículos periodísticos o académicos para ilustrar los puntos de vista sobre el Santiagueñazo. En ningún caso debe considerarse que estas citas representan completamente la visión que ilustran, ni debe vincularse su relevancia con la representatividad del enunciador. La clasificación es el producto del conjunto de la investigación y por medio de ésta se pretenden exponer las interpretaciones más relevantes dadas al Santigueñazo que circulan en la sociedad santiagueña.

  • Una mano oculta

Se sostiene que quienes se comportaron violentamente eran marginales y gente de los “barrios bajos”, en quienes se combinaba la audacia primitiva de quien no tiene nada que perder en la sociedad con la pasividad de quienes suelen no ser dueños de sus actos y se prestan a ser manipulados como un rebaño. Estos fueron inducidos por otros a la violencia y en vistas de otros fines que los suyos, los cuales no van más allá de la satisfacción de necesidades y deseos primarios. Los inductores se valieron o aprovecharon del estado de necesidad de los pobres y marginales de la sociedad y de la justicia del reclamo.

Quienes adhieren a esta “teoría” no identifican concretamente a los participantes de la revuelta. Se valen de la hipótesis de los agitadores que “aparecieron no se sabe de dónde” y de una concepción desacreditadora de los sectores sociales “bajos”. Este estereotipo está tan arraigado en los estudios históricos como en los usos populares [11]. Aparece un lenguaje emparentado con la sociología en el siglo XIX sobre la multitud: “turba”, “horda”, “lumpen”, “pillaje” y la idea de una acción basada en lo primitivo. Asimismo, la turba es presentada como un instrumento pasivo de agentes exteriores, “extranjeros” (de otras provincias) mercenarios de causas de opacos políticos, como si estuviera impulsada por motivos de pillaje, robo, o la mera necesidad de satisfacer instintos elementales. Presentan a la muchedumbre como un conjunto abstracto y amorfo.

La posición del historiador mencionado es un ejemplo de la teoría de la mano oculta. Veamos el acervo de lenguajes que su discurso actualiza.

“Eran grupos de empleados públicos del más bajo nivel, de los tipos de Vialidad, de la Municipalidad, barrenderos, una cosa así, peones de limpieza. Se los veía por televisión, están filmadas las películas, las vendían como recuerdo, donde se veían todos estos tipos lumpen, que viven en las afueras, en los suburbios, que eran barrenderos, peones de limpieza. Y a los tipos se les daba la oportunidad para la fiesta, entonces era ir a asaltar casas y llevarse lo que pudieran. Y después venía un grupito que traía en una camioneta los bidones de nafta, rociaba y le prendían fuego. No había policía, no había nada, porque el gobierno había abdicado de la responsabilidad de cuidar el orden público. Ahora, a eso después lo han tratado de magnificar, de darle un carácter epopéyico. Se ha hablado de las hazañas populares, poco menos que si fuera la Revolución Francesa, la toma de la Bastilla. Al año y pico se produce la primera elección, y al primero que le queman la casa, al Dr. Juárez, lo eligen gobernador. A otro también, o sea, todos los que le habían quemado la casa, salvo Zavalía que se defendió e Iturre que fue la única víctima, salieron electos en la primer elección que hubo. Aplaudidos y votados por las mayorías populares, entonces, qué me vas a decir que eso tenía un significado más allá de lo anecdótico. Para mí, eso fue un hecho de rapiña, bandas dedicadas al asalto de las viviendas particulares y a la quema, y un grupo posiblemente de activistas que yo no sé de dónde aparecieron. [12]

Otros testimonios también borran los rostros en la multitud y sostienen que no fueron los santiagueños quienes actuaron.

“A mí me llamó la atención los encapuchados que andaban, que no sé de dónde salieron. Muchos se preguntaban entre ellos, los mismos empleados que iban a reclamar por sus haberes se preguntaban quién era ese grupo y no sabían. Incluso yo estuve viendo, por curiosidad, y gritaban y no eran santiagueños. De la misma manera yo los he visto en Buenos Aires, en los disturbios que ha habido en el sur, en todos los disturbios, tapados la media cara y con una capucha. Parece que es un grupo que anda, de la misma forma. Esa es la única duda que me ha quedado a mí, si han venido, porque el santiagueño es pacífico, pero como todo ser humano acorralado puede llegar a cualquier situación. [13]

“Esto ha sido fomentado por alguien, inducido por alguien y con un grupo de activistas han manejado las necesidades del lumpen, extramuros, que salía a ver qué podía robar. Pero no fue una rebelión auténtica. Fue una protesta justa, pero no hizo ningún incendio. Yo soy un convencido de que fue inducido, que alguien estaba atrás entre bambalinas, no ha sido el pueblo, ha sido una pillería de jovencitos, que andaban en bicicleta”. [14]

Nótense en las citas el recurso sistemático a dos argumentos confirmatorios de la manipulación. Por un lado, el carácter pacífico de los santiagueños, contradictorio con la violencia desplegada el 16 de diciembre. Por otro lado, el posterior triunfo electoral de Carlos Juárez, quien con su esposa como vicegobernadora gana en 1995 las primeras elecciones para autoridades provinciales luego de la intervención federal generada a raíz del Santiagueñazo. Se observa también que se trae a la memoria la toma de la Bastilla, como modelo revelador del contraste absoluto con la “no existencia” de este acontecimiento.

Debo decir que he procurado en vano asociar las teorías con sectores sociales, y he tenido la tentación de vincular la expuesta con las capas altas. Sin embargo, he comprobado que la visión de la mano oculta está fuertemente enraizada en diversos sectores sociales, lo cual muestra su posición dominante como marco de interpretación, como más adelante comentaremos, luego de exponer los ejes de las otras “teorías”.

  • Imperio de la necesidad

Para quienes se encuadran en esta “teoría”, el Santiagueñazo queda completamente comprendido y explicado por la contundencia de las penurias económicas vividas por el atraso salarial en la administración pública.

Se trata de una “visión espasmódica” de la acción popular. Thompson clasifica bajo esta fórmula los enfoques economicistas; en sus palabras:

“De acuerdo con esta apreciación, rara vez puede considerarse al pueblo como agente histórico con anterioridad a la Revolución Francesa. Antes de este período la chusma se introduce, de manera ocasional y espasmódica, en la trama histórica, en épocas de disturbios sociales repentinos. Estas irrupciones son compulsivas, más que autoconscientes o autoactivadas; son simples respuestas a estímulos económicos. Es suficiente mencionar una mala cosecha o una disminución en el comercio, para que todas las exigencias de una explicación histórica queden satisfechas”. [15]

Para ilustrar, se podrían poner varios ejemplos como los siguientes extractos de entrevistas.

“(Los que se llevaban las cosas de las casas) Era el pueblo, el pueblo, gente de los barrios, de los mismos barrios, gente que necesitaba, que no cobraba hacía mucho tiempo”. [16]

“Era la gente, la gente desesperada, porque después cuando empezaron a quemar todo, entraban a robar, todo el chiquerío, pero gente desesperada (…) Te diría que la gente estaba desesperada por cobrar. Para decir que ha venido gente de afuera tendríamos que haber visto caras extrañas por lo menos, en el centro o caminando, o no sé si habrán venido puntualmente cinco o seis ese día, y así como han venido se han ido. Pero la gente que veíamos por la televisión era de aquí. Decíamos mirá tal, mirá cual. Que era gente de aquí, era gente de aquí”. [17]

Puede apreciarse el diálogo implícito entre esta versión de los acontecimientos y la anteriormente expuesta. Sobre esto se vuelve al terminar de presentar las “teorías”.

  • La ira y la purificación

La manifestación de acuerdo con esta visión obedece como en el caso de la teoría de la necesidad a un principio reactivo. De igual manera, desacredita o disminuye al sujeto de la acción. Se considera judicialmente que quién actúa en estado de emoción violenta no es completamente dueño de sus actos, está fuera de sí, no tiene dominio de sus propios actos, algo lo lleva a actuar, como si se tratase de una fuerza externa. Este es un agente disminuido desde el ángulo de la imputación penal y la atribución de responsabilidad por los actos.

Esta visión pone en el centro la cuestión de la corrupción. Por supuesto, no deja de lado la deuda salarial, ya que la asocia en sus causas con la corrupción de los gobernantes. Con respecto a la teoría anterior, el foco se desplaza de la necesidad a la indignación. Así, se sostiene que el 16 de diciembre de 1993 el pueblo pacífico de Santiago del Estero fue presa de la indignación frente a la corrupción generalizada y la pobreza moral de la clase política.

En el primer aniversario del Santiagueñazo, El Liberal publica el suplemento El estallido social en Santiago con numerosos artículos de análisis. En éstos predomina, en general, esta visión de los acontecimientos, según la cual éstos fueron la resultante de un proceso de hartazgo moral (expresión varias veces repetida), el cual tiene un origen lejano en la historia de la provincia. No obstante, resulta sugestivo que recurrentemente se coloca este origen en los últimos diez años [18]. No se ancla esta referencia temporal en ningún hito concreto, pero es inevitable el cálculo y coincide con el advenimiento de la democracia en 1983.

No está demasiado presente la cuestión de los agitadores externos, aunque por supuesto se la menciona en varias oportunidades, pero, no tanto como las interminables menciones de casos de corrupción en el ejercicio de la función pública. Hasta hay un artículo titulado “Las noticias de los últimos 30 días explican el estallido”, en el cual se enumeran una serie de casos de corrupción, algunos tan irritantes como los éstos: el Hospital de Niños sin oxígeno debido a una administración fraudulenta, el desvío de fondos para comedores infantiles y el alarmante aumento de la desnutrición infantil, la desaparición de vehículos oficiales, la falta de agua potable por la falta de pago a los proveedores de cloro.

Tampoco se hace demasiado hincapié en el componente económico de la crisis. Otro punto relevante es que prácticamente ninguno de los artículos apunta a responsabilizar al gobierno nacional ni coloca en el centro la cuestión del ajuste que éste exigía a la provincia.

Según esta posición, la acción de la multitud tuvo una intencionalidad, de la cual se desprende su sentido social: purificar las instituciones y la política. El fuego es señalado como un elemento central del estallido, pues sirve como medio de purificación. Se aportan aquí algunos ejemplos:

“A ninguno de los dirigentes nos escuchaban. Nosotros les pedíamos por favor, con parlantes y micrófonos en mano, que ese no era el objetivo, que en definitiva las instituciones eran nuestras. Y bueno, se desató el infierno y duró 48 horas. Porque no sé de dónde salieron, lo que sí sé es que se recorrieron las casas de muy muchos dirigentes políticos y usaban el fuego como un arma de depuración”. [19]

“El incendio de los tres poderes del Estado y de los principales referentes políticos huele a purificación. Llega la intervención y nace una esperanza. ¿Será el principio del fin?” [20]

“Alguien, entre la tremenda confusión de ese día negro para la provincia, me susurró al oído una frase bíblica: ‘El fuego purifica’. ¿Se habrán quemado en realidad todas las malas intenciones?” [21]

  • Rebelión

Este punto de vista incorpora, o ilumina, otros aspectos de los acontecimientos con un lenguaje vinculado con lo popular heroico.

Más modesto que El Liberal, el Nuevo Diario (periódico aparecido en la década del 90) también dedica un suplemento especial al aniversario del Santiagueñazo. Surge de la lectura del conjunto un punto de vista de los acontecimientos que contiene una valoración positiva vinculada con la exaltación del sentido liberador y rupturista de la rebelión del pueblo contra una larga historia la opresión y sometimiento. En un artículo titulado “Cuando Santiago rompió su pasado” se dice:

“Con el país como mudo testigo azorado, y el mundo “civilizado”, entre indiferente y preocupado de ver cómo caían, selectivamente, los pilares de su cosmovisión política, Santiago del Estero despertaba como un grito largamente contenido, para decir que existía, con el deseo de que se supieran sus reclamos.

La conciencia colectiva de nuestra gente, que dio muestras de paciencia y estoicismo a lo largo de siglos, había alcanzado su punto extremo y se manifestaba a la altura de las circunstancias.

A la irracionalidad y soberbia del poder, le tuvo que responder con la violencia, casi como hacían aquellos vasallos medievales, que aplastados por un paternalismo egoísta y la expoliación ilimitada de los señores, terminaban en feroces rebeliones populares”. [22]

La publicación Agro del Noa, dedica su edición extra de abril de 1994 al aniversario del Santiagueñazo. En sus artículos y testimonios recabados hallamos ejemplos de esta teoría. Desde su editorial, se hacen referencias a “la otra historia” y la “sublevación de un pueblo mestizado y manso, oprimido por quinientos años de desculturalización y sometimiento”.

Ejemplifica también esta visión el video Santiago en llamas. Asimismo, en las entrevistas a “gente común” realizadas por mí surgieron componentes de esta “teoría”, por ejemplo, una vendedora de diarios recuerda con satisfacción:

“La gran revolución de ese día, el pueblo se ha movilizado, especialmente los trabajadores, porque son ellos realmente los que han hecho (…) Un ataque contra la democracia, pero yo pienso que el pueblo no podía más con la situación económica que estaba viviendo en ese momento. No le voy a decir que hoy es buena, está mal también, pero eso ha sido un hecho histórico, pero se venían haciendo manifestaciones en otras provincias también, pero no han llegado a tanto. En La Rioja la puerta nomás, vio, aquí se hizo historia porque los santiagueños se atrevieron a más, por primera vez en la historia creo.” [23]

Esta interpretación en clave de rebelión popular fue el soporte del Movimiento 16 de Diciembre, el cual convocó a más de 500 personas y a un nutrido grupo de artistas locales en la conmemoración del Santigueñazo un año después frente a la Casa de Gobierno incendiada. Esta agrupación convocó a votar en blanco en las elecciones para constituyentes del 10 de abril de 1994. El 12% de votos en blanco que arrojó esta votación fue interpretada como una señal de cierto éxito. Luego, en las elecciones provinciales de 1995, el partido Memoria y Participación obtuvo un diputado, Carlos Scrimini. Este nunca pudo asumir, pues la Legislatura, constituida por una mayoría juarista, lo impidió acusándolo de haber participado en la quema de los edificios públicos en el estallido. [24]

Las “teorías” expuestas recientemente no son independientes entre sí, ya que se presuponen recíprocamente en una interacción discursiva. Tampoco son éstas equivalentes en poder. A En la memoria advierte una notoria predominancia de los componentes de la “teoría de la mano oculta” en tanto interpretación del Santiagueñazo. Llamamos a éste el punto de vista dominante, el cual tiene implicancias claves:

  • La identificación como autor de un otro externo, desconocido, indefinido.
  • La invalidación de los sectores populares más desfavorecidos de la sociedad como protagonistas de un acto pleno de rebeldía.
  • La desactivación del sentido político de la protesta popular.

Al mismo tiempo, es notable la existencia de otro punto de vista, de una mirada subalterna y alternativa, que se esfuerza por marcar diferencias con la visión dominante. Así, la visión subalterna desarrolla contrapuntos en relación con las tres implicancias de esta visión dominante:

  • Los hacedores de la protesta fueron los santiagueños.
  • El pueblo santiagueño se rebeló contra los malos políticos y la irresponsabilidad del Estado provincial.
  • Fue una exigencia de cambio político, un desafío al poder político por parte del pueblo.
  1. Imágenes del Estado

La violencia contra las sedes de los poderes del Estado provincial ha dado mucho que hablar. Se ha dicho con frecuencia que los manifestantes atacaron los símbolos del poder político, interpretando esto como un cuestionamiento cabal de la política. Una averiguación interesante a hacer al respecto del sentido y el destinatario de esta violencia es qué imágenes o representaciones del Estado estaban operando desde la perspectiva de los actores de la protesta. Uno de los elementos que llama la atención en el Santiagueñazo es la continuidad entre los objetivos públicos y privados del ataque (edificios de gobierno y residencias particulares de políticos), lo cual, de acuerdo con nuestro argumento, habría manifestado la erosión de la frontera público — privado tácitamente implicada en los lazos clientelísticos que predominaban entre los ciudadanos y los funcionarios o políticos. No hubo diferencias en el tratamiento que se le dio a las sedes públicas y a las residencias privadas: saqueo, incendio y a la próxima. Sin embargo, en las entrevistas se han recogido lamentos por la destrucción de la Casa de Gobierno, porque era un monumento histórico perteneciente a todos, que formaba parte del paisaje de la ciudad y que todos tuvieron que pagar para reconstruirla. Al margen del reclamo al Estado provincial en razón de su función institucional, el Santiagueñazo se presta a ser interpretado en clave de un ajuste de cuentas.

En un ajuste de cuentas las partes saben de qué se trata la cuenta a equilibrar, el atacante y el destinatario deben auto identificarse a partir del hecho referido a la cuenta. En las investigaciones policiales, cuando se sospecha que el motivo de un acto delictivo ha sido la venganza o el ajuste de cuentas, la confirmación no puede prescindir de la interpretación de la víctima. Sólo de parte de la víctima pueden surgir los indicios sobre el campo motivacional de procedencia de la acción. Asimismo, ajustar cuentas, como la expresión lo transmite, equilibra, sana, reconstituye algo que estaba desequilibrado. La ausencia de culpables claramente establecidos, ni por parte de la Justicia ni por parte de la sociedad, ni venganzas notorias, sino, más bien, silencio y retirada por parte de los agredidos, colabora con esta línea de interpretación.

A propósito, nos parece sugerente un trabajo de Carlo Ginzburg sobre la costumbre antigua de despojar el cadáver y saquear los bienes de obispos, cardenales y papas difuntos, así como la de saquear los palacios de los papas recién electos y el cuarto del convento que habían habitado durante el cónclave [25]. ¿Por qué la coincidencia en saquear los bienes de los papas al ser electos y al morir? Al extenderse la práctica de los saqueos a Roma en el siglo XV se abrió la posibilidad de botines diferentes e incomparablemente más ricos. El autor se pregunta por la legitimidad de esta práctica. Encuentra indicios sobre una noción de “derecho de despojo”, un “oscuro y persistente derecho consuetudinario al saqueo” [26]. Por otra parte, los saqueos se desenvolvían en formas que dejan traslucir un componente simbólico, que no es posible reducir a la pura y simple voluntad de apropiación material de las cosas. En cuanto a la justificación que operaba en los autores de los saqueos en el orden simbólico podría ser traducida en los siguientes términos:

“la apropiación violenta de los bienes del nuevo Papa restablecía una imagen de la sociedad armoniosamente jerárquica, en la cual los equilibrios de la riqueza debían mantenerse dentro de ciertos límites definidos.” [27]

Así, los saqueos eran una forma de compensación más o menos simbólica en contra de aquel que había llegado hasta la cúspide del poder y acumulado riquezas. ¿Por qué saqueos rituales? En este caso, rito no designa una partitura preestablecida que tendría que seguirse con exactitud escrupulosa, sino un esquema abierto que el propio Ginzburg relaciona con la “economía moral” de Thompson: el complejo de valores que legitimaban, a los ojos de los propios actores, los motines en torno al precio del pan [28]. En los materiales que analiza en torno a un saqueo, a Ginzburg le llama la atención el orden con el se realizó (luego de un alboroto inicial). Hasta a veces había criterios de reparto del botín entre los sectores sociales participantes en el saqueo. Coincidentemente, como ya dijimos, en el Santiagueñazo el saqueo no era llevado a cabo con gran alboroto, había una división del trabajo y no se registraron peleas en torno al botín. Piénsese que éste no era pequeño: la multitud se llevó hasta la grifería y las cañerías de las casas. Se aprecia bien en el video Santiago en llamas la calma con la que se ejecutaba el procedimiento del saqueo. Los bienes de cada inmueble eran sacados con cierta calma y cada uno se llevaba lo que podía y como podía. Hubo una calma organización espontánea: los fletes y camionetas encontraron un repentino y sorprendente foco de trabajo. También hubo un orden para identificar a las “víctimas” en el recorrido del día de furia. No hubo una ola de saqueos en distintos focos, sino un itinerario secuencial.

Otro punto interesante del trabajo de Ginzburg es la consideración de los saqueos como ritos de tránsito. Pues ¿qué tenían en común, a los ojos de los saqueadores, las circunstancias de muerte del obispo o papa y la elección de éste último?: el tránsito hacia una nueva condición. En el caso de nuestro estallido, la consideración sería aplicable dado el colapso de un gobierno y la situación de vacío de poder. El estallido social coincide con una imagen del estado de anarquía y caída de la autoridad. En el Santiagueñazo, a diferencia de los saqueos rituales que estudia Ginszburg, había una completa incertidumbre sobre el día después del estallido social. Este fue un punto límite del contrato entre gobernantes y gobernados.

Convergentes con los saqueos rituales de Ginzburg son las revueltas carnavalescas de Roberto DaMatta en Carnavales, malandros y héroes. Hacia una sociología del dilema brasileño:

“la forma carnavalesca en la revuelta popular —y aquí estamos ante la revuelta en el sentido clásico de reacción circunstancial e indignada, de reacción moral de personas estafadas y vilipendiadas en sus derechos básicos- permite destruir y reaccionar con violencia sin asumir plenamente las consecuencias e implicancias políticas de esas acciones.”

Las formas de un rito pueden aparecer en la acción espontánea como reacción moral, justa e indignada de los “débiles” contra la humillación provocada por los “fuertes” (2002: 57-63) [29]. Finalmente, cabe señalar el sentido rebelde de la protesta que se pierde cada vez más en la sociedad santiagueña por la tramitación política que el acontecimiento ha tenido según lo que se ha venido desplegado. Téngase presente que la visión dominante sobre el Santiagueñazo es la de la mano oculta. Como una síntesis, podemos decir que todos los sentidos analizados permiten entrever uno de los secretos del funcionamiento de una forma de dominación: el “contrato” de reciprocidad entre la clase política y los dominados.

Marina Farinetti es Doctora en Ciencias Sociales y Docente investigadora de la Universidad Nacional de San Martín, Argentina.

 

NOTAS Y BIBLIOGRAFÍA

[1] La Constitucional Nacional Argentina estable un régimen federalista en el cual gobierno nacional se reserva la facultad de la “intervención federal”, que habilita la destitución de las autoridades de los poderes constitucionales del Estado provincial para garantizar la plena vigencia de la forma de gobierno republicana que establece.

[2] He dedicado la tesis doctoral al estudio del juarismo: “La trama del juarismo. Política y dominación en Santiago del Estero 1983-2004”, Doctorado en Ciencias Sociales, Universidad de Buenos Aires, aprobada en 2013, inédita.

[3] La política económica de tipo neoliberal implementada en la Argentina en la década del 90 implicó una feroz reducción del estado. Los organismos multilaterales de crédito exigían medidas de ajuste fiscal cada vez más duras como condición para el refinanciamiento de la deuda externa. El ajuste se presentaba como una especie de medicina sin otra alternativa.

[4] Se cuenta con este video documental sobre el 16 de diciembre: Santiago en llamas. Crónica de una rebelión popular, que fue realizado por José Luis Ducournau y Juan Carlos Díaz Gallardo. Ellos, ambos camarógrafos profesionales, hicieron, también como aficionados, el trabajo de captar en imágenes el estallido y tuvieron el coraje de convertirlas en una película accesible al público. Hicieron así una invalorable contribución a la memoria histórica.

[5] Los estallidos sociales en las provincias son una de las formas características de la protesta social en la Argentina, década del 90 y, puede decirse, que el estallido social adquirió una escala nacional en diciembre de 2001.

[6] Para un análisis del sentido teatral de la protesta, véase (2014) “Tout ce qui est solide se dissout dans l’air : Participation politique et estallidos sociales dans l’Argentine récente” (coautora con Gabriel Vommaro). En É. Tassin y otros : La diagonale des conflicts, en prensa.

[7] (2000) “El juez, la reina y el policía. Etnografía, narrativa y los sentidos de la protesta”, Apuntes de Investigación Nº 6, Buenos Aires.

[8] Thompson, E. P. (1995) “La economía «moral» de la multitud en la Inglaterra del siglo XVIII”, Costumbres en común, Barcelona, Crítica.

[9La condición humana (1996), Paidós, Barcelona, p. 208.

[10] Véase Paul Ricoeur: Sí mismo como otro (1996), Siglo XXI, México, p. 140.

[11] George Rudé describe y analiza este estereotipo — el concepto de muchedumbre como turba con sus desdeñosas connotaciones- tan extendido en los estudios históricos sobre revueltas populares en (1998) La multitud en la historia, Los disturbios en Francia e Inglaterra 1730-1848, Siglo XXI, México, pp. 15-17.

[12] Entrevista al historiador Luis Alen Lascano (Santiago del Estero 1999, archivo propio)

[13] Entrevista a un empresario de la capital de Santiago del Estero (Santiago del Estero1999, archivo propio).

[14] Entrevista a un tradicional abogado de Santiago del Estero (Santiago del Estero 1999, archivo propio).

[15Op. cit., p. 213.

[16] Entrevista a un jardinero de aproximadamente 45 años (Santiago del Estero 1999, archivo propio).

[17] Entrevista a una empleada de comercio de aproximadamente 40 años (Santiago del Estero 1999, archivo propio).

[18] Véanse las páginas 5, 7, 33 y 34 de ese suplemento.

[19] Entrevista a un dirigente sindical de judiciales (Santiago del Estero 1999, archivo propio).

[20] Fano, Rafael José (1994): “Desde las ‘cuentas cierran’ al colapso económico”. Suplemento “El estallido social en Santiago”, El Liberal.

[21] Montenegro, Atilio (1994) “La destrucción moral del ser humano”, Suplemento “El estallido social en Santiago”, El Liberal.

[22] Del columnista Enrique Lascano, p. 7.

[23] Ella tiene unos 40 años y tiene un puesto de venta de diarios que consiste en una bicicleta en cuyo canastito cuelga algunos diarios. Considera que la gente se ha olvidado del 16 de diciembre, que ha sido un momento de bronca que se ha olvidado, lo cual es evidente porque han vuelto a estar en el gobierno los políticos cuestionados. Cree que nada cambió desde entonces. Dice:

“Yo soy santiagueña pero te voy a decir algo: el santiagueño se vende con facilidad, porque te digo que esos que están en el gobierno compran la gente con facilidad, con asados, vinos y esas cositas, se lo compran al pueblo, esa es la realidad.”

[24] Esta fue la única visión que dio lugar a la posibilidad de gestación de un movimiento social, lo cual quizá se deba a que fue la única entre las presentadas que recortó un significado propiamente político de los acontecimientos. El Movimiento 16 de Diciembre se transformó luego en el partido Memoria y Participación.

[25] (2004) “Saqueos rituales. Premisas para una investigación en curso”: Tentativas, Cap. IX, Rosario, Prohistoria ediciones.

[26Op. cit., p. 198.

[27Op. Cit., p. 200.

[28Op. Cit.

[29] (2002) México, Fondo de Cultura Económica, pp. 57-63.

 

Por Hugo R. Manfredi

 

Santiagueñazo: a 25 años de un estallido (Segunda Parte)

 

  • 1- Introducción

A veinticinco años del estallido provincial llamado el “santiagueñazo”, nos obliga a relecturas de un hecho social que dio lugar a numerosas interpretaciones sobre lo sucedido en nuestra provincia y en nuestro país, allá por la década de los noventa. Entonces, decidimos compartir con nuestros lectores una antología de textos que, desde posturas explicativas diferentes y a veces coincidentes, nos obligan a examinar los preparativos y fases de este estallido provincial que se dio en llamar “santiagueñazo”, en su materialidad efectiva, tanto en las claves geopolíticas como la dialéctica política interna en las que se definió el derrotero económico-político de Santiago del Estero, a partir de los noventa.

Como siempre, no esperamos que esto se convierta en un análisis definitivo de lo que pasó en ese momento en nuestra provincia, de las actuaciones de los partidos políticos dominantes en ese momento, de los referentes y principales actores de este hecho social. De ser lo primero caeríamos en un dogmatismo el cual rechazamos (esto sin negar la necesidad de compromisos ontológicos y gnoseológicos) y, de ser lo segundo, imposible sería este trabajo pues requerimos partir de conocimientos ya dados o de primer grado (nos referimos al conocimiento arrojado desde categorías científicas y no científicas así como los textos, documentos, registros fotográficos y fílmicos y por qué no al recuerdo de como viví en la calle y desde mi organización esos acontecimientos).

Nos anima la revisión y la empatía en el sentido que este núcleo de interés de nuestra historia reciente, no significa negar la posibilidad de juicio, sobre todo teniendo en que muchos políticos, partidos que se beneficiaron del modelo económico neoliberal en ese momento, hoy con “una memoria humedecida y frágil”, y con un nivel de vida importante, despotrican contra un “supuesto” neoliberalismo actual, (tema que abordaremos más adelante). Hoy no resistirían un archivo. Ni hablar de aquellos que hilvanaban  sus discursos efusivos casi con una “hoz y un martillo”, hoy los veo actuando en la política pero con una “hoz y el bolsillo”. A otros no lo vimos más, por suerte.

Pero volviendo a lo nuestro, lo que juzgué con dureza en su momento, no debe negar la comprensión, que a la vez debe preceder a todo juicio consistente e interesado. Tampoco, lo que sucedió debe dar lugar a la trivilialización sentimental y dulzona, un revival del juarismo, iturrismo y zavalismo, y como sostiene Spinoza: la ignorancia no es argumento. Sobre todo en un  momento en el que el posjuarismo, el positurrismo, y el poszavalismo forman parte del actual gobierno del Frente Civico. Extraña fusiones.

¿Son más de lo mismo? ¿O será que a veinticinco años del santiagueñazo, la ruptura total con ese pasado no se produjo? En cualquier caso, el antijuarismo, el aniiturrismo, el antizavalismo, o una etapa superadora de nuevas formas de “concepción de poder”, no ha comenzado, ¿o sí?

 

  • 2- Neoliberalismo democrático y Reforma del Estado en Santiago del Estero

Si hay un tópico que se enseña en los últimos cursos de la secundaria es el referido a: Reforma del Estado y globalización. En este contexto el nuevo modelo de desarrollo sociopolítico en la reforma de las funciones y roles del Estado. Esta reforma, que implicó el desmantelamiento del llamado Estado benefactor, se basó en un conjunto de políticas tendientes a liberalizar la economía y a establecer condiciones necesarias para dinamizar el crecimiento y la acumulación privada del capital.

La reforma del Estado incluía básicamente los siguientes procesos:

*La apertura de la economía nacional hacia el exterior; es decir, se orienta la producción al mercado externo y se facilita la entrada de productos importados;

*La privatización de empresas públicas.

*La transferencia de servicios y responsabilidades que estaban a cargo del Estado nacional, hacia las provincias y los municipios;

*La disminución del gasto público (especialmente a través de la reducción del gasto social) y la implementación de políticas tendientes a incrementar la recaudación impositiva.

En nuestro país, coincide la implementación a partir de la dictadura cívico-militar (1976-1983), pero su máximo esplendor se dio a principio de la década del ´90 con el gobierno de Carlos S. Menem (1989-1999) del partido justicialista, cuyo Ministro de Economía era Domingo Cavallo. Las transformaciones del Estado se orientaron básicamente en tres direcciones: la descentralización, que implicaba el traspaso a las provincias de funciones que anteriormente estaban bajo la órbita estatal nacional (por ejemplo, la descentralización del sistema educativo); la desregulación, que implicaba un funcionamiento más flexible y autónomo del sector privado, así como la supresión de controles y restricciones para el desarrollo de ciertas actividades económicas, incluida la flexibilización del mercado laboral; la privatización, que implicaba la venta total o parcial de las empresas públicas, o la entrega en concesión a manos privadas de la prestación de un servicio, reservándose el Estado la regulación y el control de las nuevas empresas prestatarias. Sin embargo, la participación de los consumidores en los entes de control es escasa y, en muchos casos, los usuarios-clientes resultan cautivos de las empresas privatizadas o no cumplen con los compromisos de calidad de prestación asumidos en el contrato.

Estas reformas administrativas y la reducción de gastos públicos emprendidos por la administración Menem (PJ) y los gobernadores del mismo partido, como parte de un paquete de medidas estabilizadoras de la economía impactó considerablemente sobre el empleo público, de sostenido crecimiento en las provincias. Este es la única fuente creciente de empleo en las provincias, y esto responde a causas socioeconómica y sociopolítica, ambas fuertemente independientes.

Como consecuencia de estos recortes del gasto público y a las propias dificultades económica que atravesaban la provincia en esos momentos como ser: pagos atrasado de sueldo, reducción de los mismos, despidos del personal, imposición a los trabajadores con doble ocupación de optar por una de ellas, el pago salarial con cuasimonedas, la eliminación de algunas bonificaciones, recortes de suplementos por dedicaciones  especiales, etc., fue un caldo de cultivo para lo que iba a venir. Como ser, la precariedad laboral, el desempleo, el subempleo, pobreza, aumento de la desigualdad social.

Volviendo al tema de las privatizaciones, en ese momento el Estado argentino había emprendido una política de privatizaciones cuyo objetivo era mejorar la eficiencia de las empresas públicas, provocar los beneficios esperados a la sociedad y reducir su participación en la economía permitiendo una mayor iniciativa privada. Esta política es totalmente opuesta a la intervención del Estado en la economía. El problema surgió luego, por lograr un control eficiente de sectores estratégico y llegar a dotar a la población de más y mejor dotación de servicios básicos.

En nuestra provincia, se repitió los mismos esquemas de privatización y monopolización que sucedieron a nivel nacional (sumado a la extranjerización y concentración de la riqueza), como por ejemplo el Grupo Ick, en esos momentos controlaba un tercio del Nuevo Banco de Santiago del Estero convirtiéndose en el principal agente financiero de la provincia; participó y ganó la licitación de la empresa estatal obras sanitarias, su empresa Aguas de Santiago aumentó 250 % la tarifa; el control total de la empresa proveedora de electricidad en la provincia (EDESE); Hamburgo (una aseguradora que obtuvo del gobierno la afiliación obligatoria de todos los empleados públicos, provinciales y municipales; además de poseer el canal 7 de televisión abierta, en el diario El Liberal es el principal accionista, Hotel Carlos V, Casinos del Sol, Casino Provincial de Rio Hondo, tarjetas de crédito cuyos prestamos son descontados directamente de la cuenta sueldo de los empleados, empresas de turismo, etc., tal como lo consignó en su momento en una nota de Página/12, el 22 de agosto de 1999, el periodista Horacio Verbitsky.

 

3-Empobrecimiento y estallido (en la que participé activa y superficialmente)

La violencia y la indignación que ejercieron los empleados públicos se lo caracterizó como una “violencia estamental minimalista” (Angelone, Juan P. 1999: 123-141), porque el sujeto que participó en la mayoría de los casos, son los denominados sectores de clase media empobrecida como consecuencia de la desarticulación de la modalidad de intervención estatal de tipo reguladora, y diríamos propias de un Estado regulador populista. En esto aclaramos que estos comportamientos reaccionarios no resulta aplicable la postura marxista.

Los reclamos no tenían una visión teleológica de la historia, ni se apelaba como antaño a los grandes relatos de la época de la proscripción del peronismo, por ejemplo. No era una violencia antisistémica, ni contra la democracia liberal burguesa,  ni insurreccional como en los ´70.

El estallido incluía ataques contra inmuebles que simbolizaban la administración provincial (legislatura, Casa de Gobierno, Palacio de Tribunales, etc.), como así también residencias particulares de los hombres de gobierno.  En ningún caso se pretendía el derrocamiento del régimen liberal democrático. Era (y es todavía) un hartazgo y descreimiento a la clase política, y solo se reclamaba lo que se creía merecer y como debían ser y hacer los futuros gobiernos.

Atacar las propiedades de los funcionarios del gobierno se explicaba  partir de la privación relativa sufrida por los nuevos pobres-empleados públicos que no cobraban su sueldo o venía con atraso, frente a la ostentación y el poderío de aquellos que gobernaban en esos momentos.

La composición social, de estos movimientos de protesta podía ser incluida dentro de la categoría de movimientos contra el ajuste, de protesta y desilusión contra la coalición gobernante de aquel beneficio “pactado” en tiempos de elecciones, por ejemplo, la estabilidad laboral y salarial.

 

Por Hugo R. Manfredi

Fotos: diario El Liberal e imágenes buscadas en google.

Foto santiagueñazo,casa de gob. pintada

foto santiagueñazo, casa quemada

Santiagueñazo: a 25 años de un estallido (Primera parte)

Recordar y pensar desde las imágenes: 16-17 de diciembre de 1993

 

 

 

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Las imágenes hablan por si sola, las imágenes muestran una tragedia y en concreto, con el correr de los años, una comedia. No era una guerra, era bronca, era hastío. Las seguridades de la vida se trastocaron, fue un viaje al interior más profundo de la contradicción humana del santiagueño, en opuestos irreductibles con los que había que convivir entonces.
Imágenes de admirable pedagogía, un santiagueño parecía emancipado y podía porque no  permitirse la autoficción, de haber vencido ciertos impedimentos de orden emocional, y de abrirse a nuevas posibilidades vitales.
El fuego vencía una larga medievalización de la política, la fosilización de forma de partido político, que trajeron consecuencias perversas en la sociedad. Los “barones”, perdían un estatus de honor en la sociedad estamental, un estatus territorial en la política.
Todavía nos preguntamos, ¿Qué parte de Santiago del Estero murió y cuál nació?, ¿De que manera la casta política se recicló? y ¿Qué fue lo malo y lo bueno de este atrevimiento, qué enseñanzas nos dejaron?
Por Hugo R. Manfredi
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Las crisis del Padre Gordillo (Última parte)

9- El pacifismo (trascendente) del Padre Gordillo

“También hay una crisis económica fuerte, eso no se niega, pero no es propio de la provincia. En Santiago del Estero lo sobrellevamos porque hay cierta paz social”. Padre Gordillo.

El concepto de paz es un concepto equívoco que interactúa con otros muchos que no siempre aparecen explicitados: violencia, lucha, conflicto, agresividad, guerra. En el análisis se tiene que distinguir entre violencia individual, estatal o social, y guerras, propiamente dichas. Así mismo, y aunque pueda parecer sorprender, la paz o el pacifismo, aunque conllevan posiciones personales de lucha o posicionamiento, no pueden ser entendidos como principios individuales (éticos). No matarás, no es un principio pacifista; es un precepto que no tiene que ver con la guerra en sí mismo y está dentro de la visión teológica. Incluso como principio general (imperativo categórico), no se puede cumplir (falacia naturalista).

La idea de paz del Opus Dei (pax in eternum), por ejemplo, es la paz en sentido religioso, Pax Christi, que se sitúa fuera de este mundo. Entonces nos encontramos aquí con un pacifismo trascendente, la paz no es de este mundo, es la paz de los cementerios. Se trata de una idea de paz que no se encuentra dentro de los parámetros filosóficos: Ética, Moral y Política.

Desde el punto de vista del individuo el concepto de paz no tiene una aplicación, salvo como estado psicológico (vivir en paz) o desde el punto de vista sociológico (la paz como equivalente a seguridad). En el primer sentido, el concepto de paz, se confunde con el de violencia, e incluso, con el de agresividad. Se mantiene en un punto de vista ético, así, la paz se reduce a la no agresión a un individuo, pero como todos sabemos, ello casi nunca depende de la propia esfera ética, sino que se encuentra mediatizado por condiciones externas que se interrelacionan con planos más amplios, es decir, con contenidos morales.

Le decimos al padre Gordillo que, pacifista somos todos, en mayor o menor medida. Pero, muchos santiagueños  no estamos dispuestos a aceptar pasivamente la “paz de los cementerios”, en otras palabras, la paz que proponen los tiranos, los malandras, con tal que no haya conflicto. Somos pacifistas, en el sentido sociocultural de la palabra, no tenemos miedo a morir, tampoco queremos matar. Buscamos fórmulas para la resolución pacífica y racional de los conflictos.

No se olvide padre Gordillo, en nombre de la Moral con mayúscula, está el origen de numerosos desastres históricos en las que acaban sufriendo todos los inocentes.

 

10- Jóvenes y el desamparado de paradigmas

“El hombre siempre ha vivido en distintas etapas, distintas crisis. Eso lo vemos a lo largo de la historia…” Padre Gordillo.

Estamos convencidos que en toda crisis existe una concepción existencial, de sentido de vida. Cada generación tiene que escribir una página nueva en la historia y tienen que romper con lo anterior, porque si no, esa generación no hace girar la historia. Le preguntaríamos al padre Gordillo, qué mundo le dejamos a los jóvenes, qué Santiago del Estero, les dejamos.

Hoy muchos jóvenes están enojados con nosotros y tienen razón: les dejamos un Santiago del Estero con enriquecimientos ilícitos, severos casos de corrupción, de abusos, de  pobreza, miseria, marginación, explotación, sin proyectos, con injusticia social y en una sociedad de “nuevos ricos”: vecinos que de la noche a la mañana  constituyeron una guía única de hábitos y costumbres y un nivel de vida que no condicen con sus ingresos. Eso, padre Gordillo, nuestros jóvenes ven y proyectan ese “patrón” (el de una especie de una neurosis experimental generalizada por la que muchos están sometidos a una continua estimulación del deseo hasta situarlo siempre un poco más allá de las posibilidades materiales de respuesta, lo que resulta frustrante para la mayoría de nuestros jóvenes), y se dan cuenta que para satisfacer esa necesidad en nuestro Santiago del Estero, se tienen que convertir en carne de cañón de “punteros políticos”, de políticos oportunistas, de malandras, de corruptos y lo que es peor punteros de la narcopolítica, y muchos etcéteras. Cuando decimos que los jóvenes no respetan normas o no tienen valores. ¿Qué podemos decirles padre Gordillo? ¿Qué valores van a respetar? ¿Los valores de quiénes? Sería lindo hablar de las identidades precarias, de biografías rotas, de amarguras y violencia, de la destrucción de las familias más pauperizadas, porque su población joven y adulta se tienen que ir definitivamente o temporariamente de la provincia en busca de mejores condiciones de vida, de su disgregación, y de otros temas, pero eso sería para otro momento.

Por último, padre Gordillo, la identidad, creo yo, es una historia, que hay que ir al pasado y analizarlo, pero para construir el futuro. El ser humano, está arrojado a su futuro, el “yo” está arrojado a la sorpresa.

No podemos vivir sin paradigmas. Los paradigmas más estrictos están en las religiones, porque deben explicar lo inexplicable, porque la muerte no se puede enfrentar sino con dos cosas: la religión o la revolución. La juventud actual casi no tiene religión ni revolución, no hay algo que organice un proyecto de destino, (eso lo suple en algo la escuela) por eso aparece la droga, la violencia, jóvenes demasiados despreocupados de los imaginarios y la fuerza simbólica, y esto, Gordillo lo debe saber que la Iglesia Católica lo paga con esta invasión (irreversibles) de los evangelistas y religiosidades afines, y otras cosas, porque no tienen en qué creer, están desamparados de paradigmas.

 

11- ¿Las crisis del Papa Francisco, de Bergoglio o de la Iglesia Católica Argentina?

“…Además la crisis en la actualidad es fuerte. La misma Iglesia está en ese estado y el Papa Francisco lo asumió, además de que nadie puede negar los escándalos en las que se vio envuelta la Iglesia en el último tiempo” Padre Gordillo.

Esta crisis que vive la Iglesia Católica a nivel mundial, es comparable a tres momentos difíciles de la Iglesia a lo largo de su historia: el gnosticismo, el arrianismo y la reforma protestante. Es una crisis que afecta a las mismísimas raíces de la fe católica. Sumado  a nuestra realidad, a las débiles respuestas ante los curas pedófilos, la ambigua postura a quienes reclaman la eximición de la condena de las personas que cometieron delitos de lesa humanidad, el renovado vínculo con facciones de la ultra derecha católica (como la Fraternidad San Pio X y el Opus Dei), hasta la relación con el gobierno de Cambiemos que se pretende laico.

¿Cuál de las crisis padre Gordillo? ¿La de la Iglesia Católica a nivel mundial o el de la Iglesia Católica Argentina? Y aquí es posible distinguir la figura del Papa Francisco como jefe institucional de una religión, la principal a nivel planetario, cabeza de Estado, con una tarea loable. Al erigirse como un referente moral de proyección mundial. Pero las complicaciones terrenales, como la corrupción, la pedofilia, y la relación con sus pares, muchas veces se tornan incontrolables, y quedan a nuestro entender torpemente al desnudo ante los ojos de la sociedad.

Tan brutal es la realidad argentina en que éste Sumo Pontífice, se muta y se lo muta en Jorge Bergoglio, hasta llegar al mismo padre Jorge, el peronista de Guardia de Hierro, el de Flores. El mismo que reivindica la honestidad política, pero ampara a lo peor de la corrupción argentina. El que muestra antipatía con el gobierno de Cambiemos, donde piensa que el gobierno de Macri es un gobierno de ricos para los ricos.

Mientras que por otra parte, recibe en el Vaticano a corruptos impresentables, reparte rosarios o firma remeras a mafiosos, o le arman misas en el país a sus amigos para llevarles algún “alivio espiritual”, a los principales referentes del mayor “latrocinio” que vivió nuestro país.

En fin, en Argentina, es posible leer estas actitudes entre líneas y construir: tu propio Francisco o tu propio Bergoglio. Espero que en el próximo reportaje del padre Gordillo o su homilía sean para que los feligreses comprendan los sentidos de respetar la ley, la constitución, las instituciones, la república, la democracia, condenando a los corruptos, malandras y golpistas, entre otros tópicos.

Luego lo seguimos padre Gordillo.

 

Por Hugo R. Manfredi

Las crisis del Padre Gordillo (Segunda parte)

6-Buscando chivo expiatorios: lo nacional atenta la paz provincial  

Tanta paz y tolerancia y buen talante acaba en la aceptación plena de aquello que se dice no cometer: ser cómplice.

Gordillo, cree que en las “épocas de cataclismos”, y al hacerse artificialmente modesto y parecer diferentes a los malvados malos (macrismo), inventa enemigos y se hace sin querer amigo del poder de turno, o sea sectario.

Es un discurso que se hace recurrente en la provincia: lo nacional, nos trajo la sangre del pobre, el hambre dentro del tren de la muerte y gracias a la cual cada demonio está, según parece, en su justo lugar, identificados. Ahora ya pueden diferenciarse  bien de una supuesta derecha asesina y querer ahora mostrarse de izquierda o un nacional o popular brindándole misas a los mafiosos o corruptos.

Pero ya estamos avisados de estas falsas conciencias, de que se muestran al querer olvidar ciertas, posiciones, status social, privilegios, olvidando la desigualdad social en nuestra provincia, en el supuesto Estado de derecho. Además, el control de las conciencias es el gran objetivo de todas las religiones, el catolicismo busca una situación de poder (implantación política) para imponerlo y están abierta a manifestaciones de fundamentalismo por cuanto se mueven en ámbitos de trascendencia; es decir, como “su fe no es de este mundo” puede, en cualquier momento, enfrentar violentamente a otros valores, normas o costumbres inmanentes, que “sí son e este mundo” (y, cuando lo hace su furia cae, de forma abstracta, sobre quienes sostienen las ideas y realizan las prácticas denostadas).

Gordillo muy sueltamente nos dice que la alteración contra la paz, contra la tranquilidad, quizás desde una supuesta “felicidad” provincial, es producto de perversos designios de quienes manejan el gobierno nacional.

¿Será que estas conductas de falsa conciencia, salva alma, limpia conciencia y da tranquilidad? ¿O será que tendrán muchos religiosos asegurado la participación en la “cajita feliz” provincial? Preguntas que nos hacemos.

 

7- Gordillo y el docente de antes

“…pienso que hay que apostar mucho a la educación, pero no a la educación ideologizada, sino a la educación de antes, que no es negar las pedagogías actuales, sino más bien hacerlo desde el carisma, la educación y el esfuerzo que ponían los docentes que nos educaron a nosotros los adultos (…) No es un ataque a los docentes de hoy, lo digo con mucho respeto. Así como se ha ganado en muchos aspectos pedagógicos se ha perdido mucho en el aspecto moral, ético y en la comunicación de la educación”.

Sería interesante consultarle a Gordillo, sobre su “antes pedagógico”, cuando los docentes desde hace décadas, diría yo, desarrollamos nuestra profesión, nuestra vocación en muy malas condiciones desde la estructura y las consignas ambiguas-desconcertantes de las autoridades educativas, que son inadecuadas, a-históricas, estereotipadas, con unas normativas operacionales de 30 o 40 años de antigüedad. Gordillo, nos hablará de un tiempo que los alumnos eran “blancas palomitas” llamadas por una campana, y los alumnos en fila entraban al aula para recibir el amor de la maestra. Nos hablará desde un “paidocentrismo” que caracterizó a las sociedades del bienestar. Vaya uno a saber.

Bueno, Gordillo, hoy no es así, las blancas palomitas vienen a la escuela con decenas de problemas, con brotes psicóticos, revolcadas palomitas y sin plumas, con muchos alumnos-adolescentes con biografías rotas, con un presente de amargura y violencia, a  las campanas se la afanaron, los maestros/as, profesores están al borde de un ataque de nervios con la “cabeza quemada”, con tareas de asistente social y encima con los peores sueldos del país, si falta o se rompe algo en la escuela, por las urgencias tenemos que hacer la “vaquita” entre los docentes, sin reconocimiento social y desvalorizados, encima nos endilgan en gran parte de los fracasos de la sociedad y del país, en fin largos etcéteras.  Gordillo, tiene poca idea de la heroicidad del maestro, los docentes en estos momentos en nuestra provincia.

La escuela está indefensa y el gobierno no lo quiere reconocer, y es el propio gobierno que no reconoce, porque él mismo es el que produce este “presente” agresivo, con posturas anticonstitucionales, con intervención prolongada en el Consejo General de Educación, o con resoluciones administrativas que violan derechos adquiridos en “contra” del docente y la tan mentada inclusión y calidad educativa.

 

8- Estragos de la droga

“Pero hoy por hoy, lo que veo es que la droga ha hecho estragos. Muchos de los chicos que salen a robar, lo hacen para poder comprarla. Esa droga lleva a romper a las familias, lleva a sinfines de cuestiones malas (…) no estoy diciendo que la droga sea culpable de todo…” Padre Gordillo.

Es cierto, coincidimos con el padre Gordillo, sobre los efectos nocivos que provoca la droga y el narcotráfico en los jóvenes y vecinos de muchos de los barrios en las ciudades de la provincia (tema que lo tratamos en Estudio de Caso N° 3, en Geografía del crimen y la delincuencia con especial énfasis en Santiago del Estero).  Hemos visto llegar a nuestro colegio alumnos totalmente  intoxicados,  con los límites estructurante de la subjetividad caídos. Y en relación al capítulo anterior, esto resiente el aprendizaje, retrasa toda eficacia intelectual y el desarrollo emocional de los jóvenes. A la larga es sinónimo de repitencia y abandono escolar, por lo general. Y agregamos como se comprobó que éste negocio mafioso no sería posible sin indiferencia, la complicidad y participación del poder político, judicial y policial.

La droga avanza y arrasa con los jóvenes en los barrios, donde existe vulnerabilidad de los derechos básicos como vivienda y trabajo. Sabiendo que sus principales beneficiarios no viven en estos barrios populares sino en lujosos sitios protegidos de los efectos nocivos de la droga y del juicio social.

“La experiencia nos demuestra que cada vez que buscamos el camino del privilegio o beneficio de unos pocos en detrimento del bien de todos, tarde o temprano, la vida en sociedad se vuelve terreno fértil para la corrupción, el narcotráfico, la exclusión de las culturas diferentes, la violencia e incluso el tráfico de personas, el secuestro y la muerte causando sufrimiento y frenado el desarrollo”. Papa Francisco, México, febrero de 2016.

Está claro que todavía no somos México, pero el padre Gordillo, ¿Sabrá realmente lo que pasa en Santiago del Estero, con relación a la droga y el narcotráfico?

 

Por Hugo R. Manfredi

Las crisis del Padre Gordillo (Primera parte)

 

REPORTE ESPECIAL: PADRE GORDILLO

“La droga está haciendo estragos en nuestra sociedad; ha llevado a romper muchas familias”

El sacerdote habló, además, de la postura de la iglesia ante el aborto, las adicciones como consecuencia del descontrol juvenil, y la familia santiagueña hoy.

Foto Padre Gordillo

14/10/2018 –

Organizado por el Movimiento Verdad, el próximo viernes 26 de octubre, el padre Alejandro Gordillo, párroco de la iglesia Santo Cristo brindará una conferencia en el Centro Cultural del Bicentenario, destinada a toda la comunidad santiagueña. “La crisis del hombre” y “La ideología de género” en todos sus conceptos serán los temas por abordarse en el encuentro que buscará animar a la comunidad a una mejor calidad de vida, sin caer en la desesperanza.

“El hombre siempre ha vivido en distintas etapas, distintas crisis. Eso lo vemos a lo largo de la historia. Pero la crisis de hoy es moral, ética y de cosificación del hombre. Y no es sólo a causa del avance del hombre porque ese avance ha sido positivo desde muchos puntos de vista. Pero en ese avance, el hombre se ha cosificado. Hoy, muchos de ellos se han convertido en un número o en una barra de datos. La crisis de hoy engloba la ética, la normal y la cosificación, ya no nos tratan como humanos, sino más bien como una cosa. Además, la crisis en la actualidad es fuerte. La misma Iglesia está en ese estado y el Papa Francisco lo asumió, además de que nadie puede negar los escándalos en las que se vio envuelta la Iglesia en el último tiempo”, ejemplificó el padre Gordillo, en adelanto de uno de los puntos que se abordarán en el CCB.

La sociedad santiagueña en su conjunto vive la crisis de manera diferente, con “condimentos” difíciles de desterrar, los cuales están poniendo en riesgo a la familia.

“Hay distintos enfoques y cuestiones particulares en cada familia. Pero hoy por hoy, lo que veo es que la droga ha hecho estragos. Muchos de los chicos que salen a robar, lo hacen para poder comprarla. Esa droga lleva a romper a las familias, lleva a sinfines de cuestiones malas. No estoy diciendo que la droga sea la culpable de todo pero sí en un gran porcentaje este tema está rompiendo familias. También hay una crisis económica fuerte, eso no se niega, pero no es propio de la provincia, sino de un país entero. En Santiago lo sobrellevamos porque hay cierta paz social”, expresó el sacerdote, para más tarde ahondar en el tema.

“Santiago es una provincia distinta. Vemos una paz social enorme, en la que todos nos conocemos o al menos nos ubicamos. Pero no dejamos de ser eco de lo que pasa a nivel nacional. Creo que el santiagueño, por naturaleza es un hombre de paz, amiguero. Sin embargo, no podemos negar que la gente la está pasando mal, se han multiplicado los pobres. Pero yo no hago un enfoque hacia la pobreza, sino que digo que Santiago siente los embates de esa ola que viene a nivel nacional. Además hay una gran deuda con el tema de la droga y pienso que hay que apostar mucho a la educación, pero no a la educación ideologizada, sino a la educación de antes, que no es negar las pedagogías actuales, sino más bien hacerlo desde el carisma, la educación y el esfuerzo que ponían los docentes que nos educaron a nosotros los adultos. Por ahí éramos pobres y carentes de muchas cosas, pero esa educación básica que ha quedado en el corazón de muchos, ha servido hasta el día de hoy”, sostuvo Gordillo.

Asimismo aclaró que “no es un ataque a los docentes de hoy, lo digo con mucho respeto. Así como se ha ganado en muchos aspectos pedagógicos se ha perdido mucho en el aspecto moral, ético y en la comunicación de la educación”.

Cadena de situaciones

El padre Alejandro Gordillo remarcó que diversas situaciones complejas conforman la crisis que hoy vive el hombre.

“Se trata de una cadena de situaciones. Juan Pablo II y la Madre Teresa de Calcuta decían que “el hombre vive como si Dios no existiera”. Y aquí ya no se trata de católicos, ni protestantes, ni judíos ni nada; se trata de un hombre o una mujer de buena voluntad. Cuando nace el Mesías, el anuncio es para los hombre y mujeres de buena voluntad, sin distingue religión. Y esta crisis que hoy se vive es porque se vive como si Dios no existiera, en la que nos hemos olvidado del alma, porque pensamos que somos inmortales. Hemos perdido el temor de Dios y vivimos con si Él no existiera.

Al finalizar el tema, dio un claro mensaje a la comunidad. “No vivan como si Dios no existiera, y no pierdan el temor de Dios. Debe haber argumentos más sociológicos y psicológicos, pero prefiero dar este consejo. Siempre, a lo largo de la historia, hubo crisis, pero a las crisis hay que enfrentarlas y no negarlas. Necesitamos estar atentos alertas, con mucha esperanza”, sentenció.

 

1-Introducción

Leímos con mucha atención el reportaje que se le hizo al Padre Gordillo, en el suplemento de un matutino local con motivo de una conferencia que iba a brindar dicho sacerdote en el mes de octubre (26 de octubre), en diversos tópicos como: la crisis del hombre, de valores, de la iglesia, de la familia, de los jóvenes, también el aborto y la Ideología de género. Dicho sacerdote engloba y plantea como ontogénesis de dicha crisis, a una cuestión moral, ética y a la cosificación del hombre.

En una rápida lectura, y a trazos gruesos,  digamos que muchos de sus argumentos sobre los valores, los prejuicios, el poder, parten de su condición y de su lugar en el que piensa el mundo: “Occidente”. Desde aquí todo su sistema de control social, los conceptos de culpa y arrepentimiento, la libertad y la pena, etc., han sido modelados durante siglos a partir de la tradición cristiana.

Esta Iglesia Católica a la que pertenece el padre Gordillo, nos suscitan innumerables interrogantes, en ésta Iglesia en el que “conviven”, dentro de sí, católicos que abrazan y defienden la fe que se ha venido predicando desde hace más de dos milenios, y católicos que proclaman una nueva fe completamente diversa a la anterior. Por lo tanto, nos preguntamos, ¿Qué relectura del Evangelio actualizado en el hoy o sea contemporánea realiza el padre Gordillo? ¿En qué somos distintos los santiagueños? Toda una definición, por cierto muy intrigante.

En el presente trabajo que nos ocupa en esta oportunidad, intentaremos (por la brevedad de los tiempos) exponer brevemente su postura y, a continuación esbozaremos algunas respuestas, proponiendo algunas líneas de lectura que puede echar alguna luz a la cuestión. Sin que ello signifique que estamos imbuidos una oleada laicista y anticlerical que arremete con virulencia y amenazan a la Iglesia Católica, como así también, no nos sumamos a una izquierda divagante e indefinida que, en el terreno político,tiene un afán por borrar especificidades religiosas que pretende relegar las cuestiones de fe al ámbito de lo personal.

Dejando para otra oportunidad, un debate que se podrá retomar más tarde, que los cofrades pueden seguir siendo de derechas recalcitrantes, medievales o izquierdas en la intimidad de sus capirotes, como así también, otros tópicos de actualidad como Educación Sexual Integral, abusos sexuales por parte de miembros de la Iglesia Católica y que ya tienen una repercusión a escala mundial.

 

2- Crisis, familia y nuevas configuraciones

La familia o la “Sagrada Familia”, intersexual, intraétnica y nuclear ha ido desapareciendo, dando paso a una nutrida tipología de familias monoparentales (por elección o sobrevenidas), extensas (no sólo ya bajo las formas de la tradición étnica, sino también por yuxtaposición de emparejamientos sucesivos de cónyuges divorciados), interculturales, intrasexuales, etc.

La familia tradicional se componía de un padre severo y dominante (en muchos casos), y una madre afectuosa y prolija ama de casa. La familia era numerosa, un grupo social que impedía la soledad.  Era el espacio protector, baluarte contra los abusos y excesos del mundo moderno. El hogar de clase media, era visto como refugio contra la inmoralidad. La casa conservaba (y conserva aún) para muchos valores religiosos y morales que se veían amenazados en otras esferas de la sociedad. Era una familia bien constituida sancionada por el Estado y la iglesia a través del matrimonio y del paso por otros ritos de confirmación. Las transgresiones morales que ocurrían dentro de las familias se quedaban dentro y se resolvían dentro de sus  miembros.

Ahora, la pareja nuclear está sola, desapareció la gran familia, como una microsociedad que protegía de la soledad, de las transgresiones. Pero también hoy, los silencios del ayer, ahora son casi todos compartidos y/o denunciados, la sala del juzgado es un foro alternativo, la que antiguamente lo otorgaba la familia.

Las crisis sobrevienen por las nuevas necesidades de estas situaciones, agregando la incorporación masiva de la mujer al mundo laboral que ha derivado en una atención “profesional” de la prole o, cuando es posible, en un cuidado por las generaciones precedentes.

Esto da lugar a toda una seria de profesiones más o menos especializadas en el cuidado y recuperación de esas “proles desatendidas”, desde psicoterapeutas infantiles hasta mediáticos  “Hermanos mayores” (especie de coaches del reciclaje adolescente) de distinto pelaje.

En cualquier caso, lo que parece poner en crisis estos fenómenos es el propio papel “socializador y mediador” de la familia en los de incorporación progresiva de los sujetos a la sociedad. Hoy gran parte de la socialización primaria se logra con la irrupción en las “instituciones sociales normalizadoras”, empezando por la escuela.

Entonces, nos preguntamos y le preguntamos al padre Gordillo, ¿Cuáles son los ecos de la crisis global? Cuando la Iglesia Católica ha sido casi en todas las regiones (Latinoamérica y el sur de Europa), salvo en el efímero momento de la teología de la liberación, el intelectual orgánico real y efectivo de las formaciones sociales capitalistas.

Suponemos que el padre Gordillo, hace referencia a los modos contemporáneos de capitalismo que en las esferas de la intimidad van sufriendo cambios en la interacción con aquellos. Y ahora que sabemos por estudios serios que, uno de los principales causales de divorcio se produce por problemas económicos. Por último para saber hacia dónde voy, tengo que saber de dónde vengo. El presente no es la última parte del pasado, sino la primera parte del futuro.

 

3- Gordillo y las puertas que abrió ¿Del pasado?

“…Debe haber argumentos más sociológicos y psicológicos, pero prefiero dar este consejo. Siempre, a lo largo de la historia, hubo crisis, pero a las crisis hay que enfrentarlas y no negarlas. Necesitamos estar atentos, alertas, con mucha esperanza”. Padre Gordillo.

Estas aseveraciones nos recuerdan al momento en que la Iglesia Católica, que en el año 1900, se mantenía firmemente en contra de los derechos humanos, la libertad religiosa y el Estado secular. Según la visión católica, conceptos modernos como estos desencadenados por la Revolución Francesa, habían sido un desastre. Sin embargo, en la década de 1960, esas posiciones se invirtieron. ¿Cómo pasó? ¿Por qué y cuándo se modernizó la organización religiosa del que él forma parte?

A nivel mundial era el auge del nazismo y el comunismo, luego la crisis del 29, los católicos debían reconsiderar su Iglesia y su fe. Es en ese momento como otros, que la oposición simple a la modernidad ya no era una opción. La pregunta era como ser moderno. Preguntas, que le hacemos al padre Gordillo, hoy ante una nueva crisis, ¿Cómo mantener abiertas las puertas de la Iglesia sin comprometer valores fundamentales? ¿Cómo renovar las estrategias en este momento y desde enfoques novedosos sobre las étnias, el sexo, la familia, la economía y el Estado? Que caminos tomaron los creyentes católicos: Algunos apoyaron nuevos movimientos políticos que pretendían transformar la cultura, la política, lo social, o lo quisieron hacer desde esquemas ideológicos perimidos, otros emergieron como disidentes de izquierda, otros se organizaron en torno a cuestiones relacionados con el aborto y el matrimonio entre homosexuales. Otros se fueron simplemente.

El padre Gordillo, debe aceptar que el capitalismo global es uno, y que si podemos decir, que es bárbaro e inhumano, injusto, etc. Y la Iglesia Católica es otro de los proyectos globales que sobreviven. La supervivencia del capitalismo no debería sorprenderlo, hasta Marx, fue consciente del explosivo dinamismo del sistema. Pero, ¿La Iglesia Católica?, una institución que parecía intransigente y antimoderna a principio del siglo XX, ¿qué hará? ¿Cómo aceptarán los momentos que vivimos: en cuanto a derechos humanos, libertad religiosa y la modernidad o posmodernidad secular?

En un momento en que, la ética sexual y reproductiva vuelven a ponerse en el centro de la discusión, y que la familia dejó de ser un sitio de educación moral e instrucción. Eso pasó a la escuela, la universidad, la televisión, los medios, los grandes espacios de diversión.

 

4-Gordillo y las viejas recetas

“…y esta crisis es porque se vive como si Dios no existiera, en la que nos hemos olvidado del alma (…) no pierden el temor a Dios…” Padre Gordillo.

La iglesia tiene una vieja receta para someter. Lo hace ejerciendo el control interno, subjetivo, a través de la culpa, el temor a Dios, y el temor a la muerte. Es sutil y eficiente, debemos reconocer. Enseñar que “todos nosotros somos culpables. Jesús nos mira con sus ojos doloridos y reprobantes desde su martirio de la Cruz”. Pero parece que el padre Gordillo olvida (o no lo dice), que en los Evangelios aparece Jesús como un inventor de la ética del amor, no del miedo y de la culpa. El primitivo símbolo de los cristianos en las comunidades fue el pescado y el pan que representaba el alimento divino. Cuando Roma hizo suyo el cristianismo, cambió este símbolo por la cruz utilizada en el Imperio Romano como instrumento de tortura. Con esa ética siempre estamos en falta, en eterna deuda, preparándonos psicológicamente para esa eternidad.

 

5- Gordillo, un creyente ingenuo

“…Santiago es una provincia distinta. Vemos una paz social enorme, en la que todos nos conocemos o al menos nos ubicamos. Pero no dejamos de ser eco de lo que pasa a nivel nacional. Creo que el santiagueño, por naturaleza es un hombre de paz, amiguero. Pero yo no hago un enfoque hacia la pobreza, sino que digo que Santiago siente los embates de esa ola que viene a nivel nacional…” Padre Gordillo.

No entendemos, el porqué de Gordillo, por ocultar la pobreza secular de Santiago del Estero, ni de nombrar a los responsables de tal situación. Mientras se exhibe y proclama una pobreza, se ocultan otras que son más vergonzantes. ¿Qué diferencia hay entre la pobreza a nivel nacional y la provincial? Este ocultamiento es propio de sectores con una ideología progresista divagante a la cual se la supone incompatible con la riqueza burguesa: uno ha de ser y parecer de “izquierdas”, y que no sería políticamente correcto el de ser de “izquierdas” ganando miles de pesos al mes y mirando al costado a cuanto corrupto y malandra se le cruce, es preferible disfrazar la verdad del status propio que no parecer de “derechas”, derecha claro es, identificado para mayor salvación propia (o la de Gordillo), con el “macrismo” o Cambiemos.

Gordillo (y otros religiosos) necesita una conciencia engañada que sepa olvidar aquellos cánones con los cuales no se puede servir a dos señores, a Dios y los gobernantes de turno, “porque la raíz de todos los males es el amor al dinero (Agustín I, X). Y la mejor manera del olvido de esta para él-falla moral, es el encuentro de otro culpable: el mal por antonomasia, el macrismo, la derecha, el imperialismo, el FMI, y cualquier otro satanás “prolijito” nacional que ande suelto.

Esta contradicción existencial la han padecido los hombres y siempre han tratado de revertirla con una ideología exculpatoria, consciente o inconscientemente. Mientras que al cristiano común, de a pie, se lo llena de culpa, en el que debe anidar la humildad, mientras que a otros “muchachos” malandrines y corruptos, se los andan exculpando, brindando el perdón y la salvación eterna, eso sí mientras manden los subsidios o pasen por caja.

 

Por Hugo R. Manfredi

 

Fuente: Diario El Liberal, suplemento especial, 14/10/18

 

Menos pobreza, menos retórica y más derechos humanos en Santiago del Estero

Nota-La-Nacion, Sgo. agua

Foto de pobreza en Sgo. gentusa como la califican

Las estadísticas muestran las “eternas urgencias” que apremian a nuestra provincia. Ya sea describiendo o mostrando la contundencia de los números, la realidad no admite ningún tipo de rodeos o distractores. Mientras que en algunas regiones la pobreza ha disminuido, aquí ha crecido y continúa creciendo en forma significativa.

Es un escándalo moral a comienzos del siglo XXI, miles de santiagueños ven transcurrir sus días en medio de privaciones que cercenan sus derechos humanos más elementales. Según los datos del INDEC, de la UNICEF, de la PNUMA y otros organismos, nos revelan que más del 55% de los niños menores de cinco años son pobres, más del 40% de los niños en el interior provincial se encuentran en situación de “alto riesgo alimentario”. UNICEF gráfica así la situación es que la mayoría de los pobres son niños y la mayoría son pobres.

Esta pobreza tiene significada incidencia, como decíamos en anteriores entradas, sobre la salud colectiva. Como ser, cientos de nuestros changuitos mueren anualmente por enfermedades controlables (diarrea o infecciones respiratorias), lo que pone al descubierto el abandono en el cuidado y atención de la salud, sobre todo en el interior provincial. Las deficiencias de agua potable facilitan enfermedades gastrointestinales de la piel y otras patologías. A ello se le debe sumar el acceso restringido a medicamentos esenciales y a la atención de especialistas en los hospitales el interior.

Estos indicadores y otros muestran una provincia abandonada a sus propias fuerzas, por muchos gobiernos, por décadas, promoviendo la fragmentación social, la exclusión que se agudiza a un amplio sector de la población que la priva año tras año los derechos más elementales, que puede reclamar un individuo por la sola pertenencia a la especie humana: el derecho a la vida, el cuidado de la salud, a la alimentación, al trabajo.

En que se traduce todo esto:

*Los pobres santiagueños usan menos recursos públicos que los grupos de ingresos medios superiores.

*Existen grandes y estructuradas disparidades entre grupos socioeconómicos, así como entre las condiciones de salud y una variedad de condiciones y vida material.

*Las disparidades educativas, de salud, de bienestar siguen aumentando.

Creemos que los Derechos Humanos es uno de los logros más importantes que ha conseguido gran parte de la humanidad (no toda) en estos últimos años, pero estamos convencidos que la verdadera efectividad de eses derechos no han llegado aún a miles de pobres, marginados y trabajadores explotados con los peores salarios del país, como así también de un sinfín de colectivos abandonados a su miseria integral.

Solo pedimos que la consecución de los derechos humanos en nuestra provincia no quede en “eternas retóricas”, y su consecución se haga realidad. Basta de fracasar.

 

Por Hugo R. Manfredi

 

Fotos: Diario La Nación

 

Santiago del Estero y sus cavernas ideológicas

Foto de cavernas

 

“Parece, pues, que la izquierda está condenada en Occidente a una política mediocre y, por tanto, a un fracaso periódico: a hacer una política cauta y decepcionante para sus propios seguidores, tímida y, sin embargo, irritante para las fuerzas que le son hostiles y que periódicamente consiguen arrancarle, aprovechándose de su escasa fuerza incisiva, su propio electorado natural”. Luciano Canfora, en “Crítica de la retórica democrática”.

Hemos observado que se suceden, en los últimos tiempos, en nuestra provincia,  una serie de acontecimientos promovidos y auspiciados por el gobierno de la provincia o algunas de las facultades de nuestra Universidad Nacional,  sea congresos, jornadas, seminarios, conferencias, charlas-debates, festivales de cine o todo tipo de encuentro.

Y es así que vemos pasar, un amasijo de “colectivos sociales”, que, abanderados en causas tan inverosímiles como disparatadas, en el sentido que no hay ninguna referencia o escasa sobre la provincia, tanto los expositores locales o de aquellos  que nos están visitando  y su condición. Expositores o ideólogos procedentes de las Ciencias Sociales o de la más variada farándula partidocrática analfabeta.

Espectáculos aburguesados y domesticados de entrada por quienes organizan estos encuentros, y dentro de los cauces de un capitalismo de mercado pletórico, cuyos fundamentos no son cuestionados, salvo algunos manifestantes supuestos “anti-globalizadores” que, luego son incorporados al sistema desde un “cheque” importantes.

Observamos, como todo lo que pueda o quiera considerarse “de izquierda” o progresista en el terreno político-electoral (es decir, que busque el voto ciudadano consumidor satisfecho medio), convergen en una plataforma socialdemócrata-libertaria no marxista ni leninista (y como dice el Profesor Gustavo Bueno: si le quitas a Lenin a la izquierda, lo que queda es una ONG), que no se diferencia ya en nada en términos de la economía política con lo que se considera la “derecha” (Democracia Cristiana).

En definitiva una “izquierda indefinida” (fundamentalista, en el sentido que aparece en las páginas 242 y siguientes de “El mito de la izquierda”, del profesor Gustavo Bueno), carente de referentes políticos claros y de una ambigua y viscosa ideología.

Pero volvamos a lo nuestro, en un Festival Internacional de Cine Ambiental y Derechos Humanos, se proyectó un documental “Esto cambia todo”, de la periodista y activista canadiense Avi Lewis, conocida por sus críticas a la globalización y el capitalismo. Más allá de los propósitos que tienen y los intentos de debatir los temas ambientales o de derechos humanos con los más jóvenes en estos encuentros (asunto que nos ocupa en las aulas con nuestros alumnos, y que ya tratamos a muchas entradas en este blog), muchas veces advertimos que en las argumentaciones y en las denuncias se retacean algunas verdades, y una insistencia en hacer creer que todos los problemas provinciales comienzan en los últimos tres años con el actual presidente.

Y es así que vemos desfilar y proliferar políticos mediocres, oportunistas por todos lados, demagogos, manipuladores cínicos, y a decir Regis Debray (Alabados sean nuestros señores), “foros en donde son protagonistas efímeros sin obra, excitados sin mañana, unos cuantos pobres de espíritu que nos martirizan desde hace años con sus rostros, sus timbres de voz, amplificados cada día por radio, diario y la tele”.

Es así que muchos de estos “supuestos” izquierdistas-no peronista o peronistas sui generis (cómplices y/o distraídos de los prontuarios), del terruño y de otros lares que llegan a la provincia, contagiando a cuanto alumnos desprevenidos encuentran en estos foros, en alguna aula abierta o un colegio del interior provincial. Mostrando y exponiendo un “desajuste” descomunal que en términos ideológicos se ha producido a partir de la caída de la entonces Unión Soviética. Asunto no debidamente procesado por quienes se consideran “de izquierda”, que muchas veces es lo mismo desde un punto de vista reduccionista, es decir, que ser “de izquierda” se reduce a ser activista. Y es que la cuestión es, precisamente, que estos izquierdistas infantilistas indefinidos te pueden llegar a decir: es que la URSS no fue de izquierda, o no fue en realidad marxista. Este panfilismo e irritante obnubilación ideológica, es el anti-norteamericanismo genérico, propio de adolescentes ideológicos del fundamentalismo democrático.

Entre tantos charlatanes (a sueldo), existe un discurso anticapitalismo, aunque hay que reconocer que no todo es igual. El problema para algunos, es que luego de la caída del socialismo real en tanto que alternativa efectiva (la URSS), la tendencia general apunta hacia un anarquismo comunitarista genérico sin posibilidad de proyección universal.

Pero también la crítica ético-humanista al capitalismo, en virtud de la cual se condena la mercantilización de la vida carece por completo de sentido, puesto que, como todo materialista debe saber, la forma de mercancía es una figura dialéctica constituyente de las sociedades contemporáneas, que son, objetivamente, sociedades capitalistas. Dice el profesor Gustavo Bueno en “La fe del ateo”: “el capitalismo no es un sistema destinado a producir por producir de nuevo, como superficialmente pueden llegar a pensar los profesores; es un sistema destinado ante todo a producir y a producir obras (ferrocarriles, autopistas, rascacielos, etc.) que jamás habrían podido históricamente ser construidos por otro sistema. Y si la reproducción recurrente capitalista funciona es porque el proceso material de los ciclos funciona también…” (pág. 186).

Y dice Lenin, en “El imperialismo, fase superior del capitalismo”, que el problema no es tanto el mercado en sí mismo sino los monopolios, que existen al lado y por encima de él. Esta crítica humanista es, en todo caso, la típica condena del izquierdista ético que, o no ha leído en absoluto, o que ha leído sólo por encima a Carlos Marx.

En fin, todo encuentro que se promuevan y que generen debates son válidos, enriquecen. El asunto es ampliar un poco en el análisis histórico, para ver que el problema o los problemas son complejos, abarcadores. Pero evitando la manipulación, y los relatos parcializados, que en muchos casos pretenden redimir a malandras, a corruptos, a activistas (a sueldo) y políticos oportunistas.

Luego lo seguimos

 

Por Hugo R. Manfredi

 

Sugerencias: a nuestros lectores leer: “El mito de la izquierda”, “El mito de la derecha”, “España frente a Europa”, del profesor Gustavo Bueno, autor del materialismo filosófico, o sus reseñas del grupo de filósofos de la Escuela de Oviedo, en Catoblepas, revista crítica del presente, nódulo materialista. Como así también la sección “Los días terrenales” de Ismael Carvallo Robledo.

Impuesto al trabajo en Santiago del Estero

Si hay un ítem en el entramado del sistema tributario provincial, que viene desde la época de la Señora “Nina”, es el denominado Fondo de Reparación Social (que en nuestra planilla de haberes corresponde al código 679), que grava con una tasa del 2% toda remuneración por prestación de servicios en relación de dependencia proveniente tanto de la actividad privada como de la pública provincial. Estimando que el empleo público en la provincia, por ámbito de gobierno, serían aproximadamente a principios del 2016 en adelante (aunque retrocedió unos 1,5%, a julio del 2018), de unos: 62. 808 empleados públicos provinciales y unos 8.634 empleados municipales. Y agregaríamos que más del 50% de la población empleada trabaja y depended el gobierno.

Esto se suma a la carga impositiva a nivel nacional, por lo cual en los tiempos (yo diría décadas), a los trabajadores en relación de dependencia tenemos que trabajar para el Estado de enero a mayo. Conociendo que en los últimos 16 años el gasto del Estado subió veinte puntos  del P.B.I.

Muchas veces nos preguntamos qué hacen o hicieron con nuestros impuestos, a dónde fueron a parar, sobre todo si analizamos los indicadores sociales, económicos y educativos.

¿Qué se hace con los impuestos, en una provincia que representa el 2,2% de la población total del país y recibe más del 4% de la coparticipación?

¿Qué se hace en una provincia, cuya recaudación cubre un 10% del presupuesto provincial, y que recibe el resto de los recursos de la Nación?

Con gusto daría el 2% del Fondo de Reparación social, o sea mis $ 400,62 mensuales  y/o  $ 4807,68 anuales, si fueran al interior provincial, para que nuestros comprovincianos tengan acceso al agua potable, cloacas, salud pública, y una educación de calidad. Pero esto no es así. Los últimos índices de pobreza del INDEC, nos dice, que en el conglomerado Santiago-La Banda, la pobreza llegó al 44% y la indigencia al 8,8%, ubicando a la provincia en el peor lugar de todas. Ni hablar del interior profundo provincial.

En un momento que algunos alcahuetes de turno nos hablan de equilibrio fiscal o superávit fiscal, la pregunta que nos hacemos, ¿Para qué seguir reventándonos con impuestos, sino sacaron de la pobreza a nadie? Salvo a los “nuevos ricos”, o “piojos resucitados”, que en la mayoría de los casos no pueden justificar su crecimiento patrimonial. Sumado a ello que las cargas impositivas provincial en las tarifas de servicios, llegan al 41,4%, una de las cinco más altas del país. ¿Cuándo admitirán que fracasaron?

¿Sabrán esto los “revolucionarios de cotillón”, los “nacionales y populares subsidiados”, o se hacen los distraídos? No, diría un amigo, no son distraídos, son unos cagones. Mientras que a la gilada la entretienen con movilizaciones o charlas-debate, contra el FMI, contra el ajuste, contra el GATO, contra esto, contra lo otro. Por favor, tanta caradurez, tanto cinismo e hipocresía es casi insultante.

Para terminar, no debe olvidar el gobierno provincial que debe cumplir el acuerdo de responsabilidad fiscal que firmó el año pasado con el Gobierno Nacional, para eliminar todo tributo sobre la nómina salarial.

Luego lo seguimos.

 

Por Hugo R. Manfredi

 

Fuente: La Nación, Clarín y el Instituto Argentino de Análisis Fiscal (Iaraf). También Fuente: DGIyEL – SSPEyEL – MTEySS sobre la base de SIPA.